Cali, Colombia. La tragedia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que estremeció Colombia el 10 de agosto dejó una historia particularmente dolorosa en la familia Saavedra Caicedo: Ana María Saavedra Caicedo, de 23 años, fue la única integrante de su núcleo familiar que sobrevivió al colapso del edificio María Alvira, en el barrio Cuarto de Legua, en Cali.
Sus padres, Jairo Hernán Saavedra, de 63 años, y Victoria Caicedo, de 61, además de sus hermanas trillizas, Sofía e Isabella, murieron tras el derrumbe. El cuerpo de Isabella, quien permanecía desaparecida, fue localizado el 13 de agosto, confirmando la muerte de los cuatro familiares.

Sobrevivió tras quedar protegida por una puerta
Ana María se encontraba en el pasillo de salida del apartamento cuando ocurrió el colapso. Según familiares citados por medios de comunicación, una puerta de madera habría quedado sobre ella y contribuido a protegerla de parte de los escombros.
Los equipos de rescate lograron localizarla y sacarla con vida. Posteriormente fue trasladada a un centro médico, donde recibió atención por las lesiones sufridas durante el derrumbe.
La joven permanece hospitalizada y se encuentra consciente, mientras continúa su recuperación física y recibe acompañamiento psicológico. De acuerdo con sus familiares, los especialistas estiman que podría recuperar la capacidad de caminar en las próximas semanas.
Una familia marcada por la tragedia
Sofía e Isabella eran hermanas trillizas de Ana María y tenían 23 años. La búsqueda de Isabella concluyó el 13 de agosto, cuando los equipos de emergencia encontraron su cuerpo entre los restos del edificio.
Con la confirmación de las cuatro muertes, Ana María quedó como la única sobreviviente de una familia de cinco integrantes.
Según reportes periodísticos, sus familiares han decidido protegerla durante su recuperación y evitar que reciba de manera repentina la noticia sobre el fallecimiento de sus padres y hermanas, debido a su delicado proceso físico y emocional.
El terremoto deja cientos de víctimas
El sismo de magnitud 7,4 tuvo su epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y afectó distintas zonas del occidente y centro del país.
Las cifras reportadas por las autoridades han aumentado conforme avanzan las labores de rescate y evaluación de daños. Un balance difundido el 14 de agosto contabilizaba 285 personas fallecidas, 3,975 heridas y 379 desaparecidas, además de decenas de miles de familias afectadas y miles de viviendas destruidas.
Este domingo, nuevos reportes situaron el número de fallecidos en 288, por lo que el balance continúa sujeto a actualización mientras prosiguen las labores de búsqueda y recuperación.
La historia de Ana María se ha convertido en uno de los rostros más conmovedores de la tragedia: mientras avanza en su recuperación, sus familiares enfrentan la difícil tarea de acompañarla y protegerla tras la pérdida de prácticamente toda su familia.


