Alicia Matías Teodoro, conocida ya como la “abuelita heroína”, tras fallecer la noche del viernes a consecuencia de un infarto derivado de las graves quemaduras de tercer grado que sufrió en el 98% de su cuerpo durante la explosión de una pipa de gas en Iztapalapa, Ciudad de México.
El pasado miércoles 10 de septiembre, Alicia, de 54 años, protegió con su cuerpo a su nieta Azulet, de apenas dos años, cuando ambas quedaron atrapadas entre las llamas tras el volcamiento e incendio de una pipa con casi 50 mil litros de gas LP en la calzada Ignacio Zaragoza, a la altura del puente La Concordia.
Su acto heroico permitió que la pequeña sobreviviera, aunque también resultó con lesiones y continúa bajo atención médica en el Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS.
Alicia, quien trabajaba como checadora de transporte público en la estación Santa Marta de la línea A del Metro, se encontraba con su nieta porque su hija Jazmín no tenía con quién dejarla mientras cumplía con su jornada laboral.
Tras el siniestro, ambas fueron trasladadas de emergencia al Hospital General de Zona 53 del IMSS; posteriormente, debido a la gravedad de sus heridas, Alicia fue ingresada al Hospital de Traumatología Magdalena de las Salinas, donde permaneció en estado crítico hasta su fallecimiento.
La noticia de su muerte ha conmocionado a familiares, vecinos y usuarios de redes sociales, quienes la recuerdan como una mujer trabajadora, amorosa y entregada a su familia.
En La Paz, sus padres, María Guadalupe Matías y Rogelio Barajas, así como sus hijas y hermanas, se despidieron entre lágrimas y mensajes de agradecimiento por el ejemplo de valentía que deja.
«Mi hermana demostró ser una gran mujer, una gran persona. Amó infinitamente a sus nietas y a su familia.
Me quedo con eso, con que fue una gran madre», expresó su hermana Sandra Barajas Matías durante el velorio.
Al pie del féretro, su hija Cinthya Jazmín Carrillo, madre de la pequeña Azulet, logró ausentarse unas horas del hospital para despedirse de su madre.
«Ella dio la vida por mi hija, por eso siempre la recordaremos como nuestra heroína», manifestó conmovida.
Alicia deja en vida a su pareja, a sus padres, a tres hijas y tres nietas de 10, 6 y 2 años.
Su familia ha destacado que el vacío que deja será irreparable, pero también quedará el legado de amor y sacrificio que la convierte en un símbolo de esperanza y valentía.
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