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sábado, septiembre 5, 2026

Alberto “Chuchito Nini” Sandoval, de 15 años y señalado como presunto sicario, murió junto a su tío, Luis “El R-5” Barragán

Michoacán, México. Luis Enrique Barragán Chávez, alias “R5”, “El Güicho” o “Wicho”, señalado por autoridades mexicanas como líder del Cártel de Los Reyes, murió durante un operativo de fuerzas federales en el municipio de Tocumbo, Michoacán.

El enfrentamiento ocurrió la noche del 30 de agosto, en la ranchería Rodeo del Pinal, como resultado de trabajos de inteligencia desarrollados por autoridades de seguridad mexicanas. En el operativo participaron elementos del Ejército, la Guardia Nacional y corporaciones estatales.

De acuerdo con la información oficial difundida posteriormente, los presuntos integrantes de la organización criminal habrían enfrentado a los elementos de seguridad. Tras el intercambio de disparos, dos personas murieron, entre ellas Barragán Chávez. En el sitio también fueron asegurados armamento y otros indicios relacionados con la investigación.

Reportes periodísticos identifican al segundo fallecido como Alberto “Chuchito Nini” Sandoval, de 15 años, quien habría sido familiar y acompañante de Barragán. Algunas publicaciones lo señalan como integrante de la estructura criminal; sin embargo, esta atribución debe distinguirse de la confirmación oficial sobre la identidad y muerte de “R5”.

Barragán era buscado por Estados Unidos

Luis Enrique Barragán Chávez había adquirido relevancia dentro del Cártel de Los Reyes después de la detención de Alfonso Fernández Magallón, alias “Poncho la Quiringua”, ocurrida a comienzos de agosto. Posteriormente, autoridades mexicanas lo identificaron como uno de los principales responsables de la estructura criminal en la región.

Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 3 millones de dólares por información que condujera a su captura, debido a acusaciones relacionadas con actividades criminales y su presunta participación en una organización dedicada, entre otras actividades, al narcotráfico y la extorsión.

El Cártel de Los Reyes mantiene presencia principalmente en la zona occidental de Michoacán, donde autoridades han señalado afectaciones a productores agrícolas mediante presuntas extorsiones.

La muerte de Barragán representa un nuevo golpe contra la estructura criminal en Michoacán, mientras las autoridades continúan con las investigaciones para determinar el alcance de la operación y la situación de otros integrantes de la organización.

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