18.9 C
Honduras
sábado, julio 18, 2026

Alarmante cifra: 97 de cada mil adolescentes quedan embarazadas en Honduras

El embarazo entre adolescentes, en Honduras, sigue siendo un desafío significativo, con datos recientes del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y otras fuentes que señalan que el 22.9 por ciento de las menores entre 15-19 años pasaron por estado de gravidez.

Lamentablemente este fenómeno agrava la pobreza y el desarrollo del país, según el informe “Consecuencias Socioeconómicas del Embarazo en la Adolescencia en Honduras”, elaborado por UNFPA.

El impacto económico del embarazo temprano sobre la actividad productiva se estima en 297 millones de dólares, lo que constituye el 1.18 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

La tasa específica de fecundidad adolescente es de alrededor de 97 por cada 1,000 mujeres de ese grupo, aunque otras fuentes mencionan cifras históricas más altas (137).

Estas cifras impactan negativamente en educación, empleo e ingresos, mientras el país busca fortalecer compromisos para la prevención mediante educación sexual y planificación familiar.

La Asesora Nacional de Género y Derechos Sexuales y Reproductivos de Plan International Honduras, Olenka García, señaló que el país sigue registrando una de las tasas más elevadas de embarazos en adolescentes.

“Desafortunadamente la tasa del país se mantiene en 97 nacimientos por mil adolescentes, entre 15 y 19 años de edad. Es una de las más altas que se tiene a nivel de Latinoamérica, y a nivel global”, indicó.

URGE POLÍTICA PÚBLICA

García, enfatizó que es urgente una política pública nacional interinstitucional, que tenga presupuesto, pero que primordialmente reconozca el problema de los embarazos en adolescentes. Además, de garantizar el acceso a métodos anticonceptivos y a la educación sexual.

“Como Plan Internacional, nuestro trabajo es poder fortalecer todos los entornos protectores, que permitan brindar seguridad física y emocional a las adolescentes, que se puedan respetar sus derechos, una educación integral, recalcó.

En coordinación con el sector educación y salud emprenden acciones de prevención, generando acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva, recibiendo consejerías y apoyo sicosocial.

Entre los hallazgos del informe, resalta que quienes se convierten en adolescentes con hijos, tienen el menor nivel educativo, enfrentando una tasa de desempleo del 11 por ciento, frente al 8 por ciento de las mujeres que se convirtieron en madres en la edad adulta.

“No se puede normalizar ver a una niña adolescente embarazada, algo que se ve, más arraigado en las áreas rurales. La mayor causa son las normas tradicionales, sociales, que pensamos que una chica de 15 años está lista para formar una familia”.

“Para mí, este es el principal problema, el cómo se arraigan y normalizan estas normas. Esto hace que se limite las decisiones y las oportunidades de las adolescentes, se restringe su autonomía”, recalcó.

EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL

A pesar de estas cifras alarmantes, la educación sexual integral continúa postergada en el sistema educativo hondureño. En 2023 la aprobación de la Ley de Prevención de Embarazos en Adolescentes significaba un avance, pero el veto presidencial marcó un retroceso, según expertos.

Las cifras que son alarmantes, aunque no se conocen de forma real ya que la Secretaría de Salud (Sesal), no tiene un recuento. Aún mantiene el programa de la Clínica de Embarazo Adolescente en el Hospital Escuela (HE), donde diariamente se atiende mínimo seis pacientes diarias.

La psicóloga de la clínica, Joseline Flores, confirmó que la mayoría de las adolescentes que reciben presentan síntomas depresivos, ya que en algunos casos reciben desprecio, rechazo o señalizaciones en su comunidad.

“Las edades más frecuentes entre las adolescentes que se reciben es entre 12 y 18 años, recibimos pacientes de todo el país, en su mayoría de las áreas rurales. Algunas de ellas víctimas de violación y otras con parejas adolescentes, o personas dos o cuatro años mayores que ellas”, aseguró.

Flores, aseguró que la falta de educación y socializar programas como este, no permite identificar las estadísticas reales, condenó que hay muchos casos que no se logran identificar, sobre todo en las áreas rurales.

“Sobre todo en los pueblos y estas zonas se ha normalizado que estas niñas se conviertan en madres, y muchas no vienen a la atención que necesitan, porque no tienen ni para el pasaje. Por lo que aquí cuando vienen, hasta en sobrecupo le damos toda la atención que podemos”, manifestó.

Más Noticias de El País