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sábado, julio 18, 2026

Ada Marisol Pérez: La hondureña que conquistó el corazón de la familia de Luis Enrique

Mientras el mundo del fútbol celebra la histórica victoria del Paris Saint-Germain en la UEFA Champions League 2025, una historia de perseverancia y superación brilla con fuerza lejos de los estadios.

Se trata de Ada Marisol Pérez, una hondureña originaria de Plan Grande, Concepción, Copán, quien se ha convertido en una figura clave en la vida personal del técnico español Luis Enrique Martínez.

Desde hace cinco años, Ada trabaja con dedicación y compromiso en la residencia del estratega en Barcelona, donde su esfuerzo constante la ha llevado a ganarse el respeto, cariño y confianza de toda la familia.

Su historia es un ejemplo de cómo la fe, el trabajo duro y la valentía pueden transformar vidas.

Del campo al corazón de Europa

Ada creció en una humilde comunidad en Copán, ayudando a su familia desde pequeña. Vendía verduras, hacía tortillas y colaboraba en los mercados de Santa Rosa de Copán.

Pero su deseo de brindar una mejor vida a sus seres queridos la impulsó a migrar a España en 2017, con la esperanza de encontrar nuevas oportunidades.

El inicio no fue fácil. Trabajó como niñera, cuidadora de personas mayores, y desempeñó distintos oficios con exigencia emocional y física.

En una de sus primeras experiencias, cuidó a una señora de la tercera edad que sufría deterioro mental, en un entorno desafiante:

“Había muchas veces que me sacaba hasta afuera y tenía que estar tocando el timbre para que me abriera”, recuerda. A pesar de todo, la relación entre ambas floreció, hasta el punto que, al despedirse, la mujer se negaba a dejarla ir.

El destino la llevó a Luis Enrique

La vida de Ada dio un giro inesperado cuando fue recomendada para una entrevista con Elena Cullell, esposa de Luis Enrique. “Yo ya tenía trabajo, pero quería un cambio. Era agotador cuidar tres niños”, contó. Aquel encuentro fue clave.

Llegó a casa del técnico en septiembre de 2019, justo cuando la familia atravesaba uno de sus momentos más dolorosos: la pérdida de su hija. “Llegué cuando su hija acababa de fallecer… se sentía un ambiente muy triste”, relató.

En medio de ese ambiente difícil, Ada logró convertirse en una presencia positiva. Su carácter amable, su disposición y su trabajo honesto la hicieron indispensable.

Gastronomía catracha y sueños cumplidos

Más allá de sus labores cotidianas, Ada ha compartido su cultura con la familia. Ha preparado tacos hondureños, nacatamales, y servido café catracho, encantando al exigente paladar del técnico del PSG.

“Las baleadas aún no las han probado, pero ya llegará el momento”, dice con una sonrisa.

Luis Enrique incluso ha expresado interés en conocer Honduras, especialmente Roatán, por sus paisajes paradisíacos.

“A mí me llena de orgullo saber que ellos me consideran buena empleada. Me han dicho que ojalá nunca me aburra de trabajar con ellos”, cuenta emocionada Ada, quien también ha sido un soporte económico para su familia en Copán.

Más que una trabajadora, un ejemplo

La historia de Ada Marisol no es solo un caso de éxito personal. Es el reflejo de miles de hondureños que luchan en el extranjero por mejorar su futuro.

A base de esfuerzo, disciplina y paciencia, ha logrado alcanzar una vida digna, estable y respetada.

Hoy, en la cima del fútbol europeo, Luis Enrique celebra su consagración con el PSG. Y en la intimidad de su hogar, Ada Marisol celebra también su propio campeonato: «haber demostrado que no hay sueño imposible para quienes se atreven a perseguirlo».

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