El retraso de las lluvias y las persistentes condiciones secas mantienen en alerta al sector agrícola hondureño, mientras expertos advierten que más de 2.2 millones de personas podrían enfrentar inseguridad alimentaria al cierre de 2026.
El pronosticador nacional del clima, Francisco Argeñal, explicó que las esperadas lluvias de mayo aún no aparecen en la mayoría del país, situación que preocupa especialmente a los pequeños productores agrícolas.
Según el especialista, los modelos climáticos continúan reflejando condiciones secas, por lo que recomendó posponer las siembras de primera o incluso descartarlas en algunas zonas del Corredor Seco para evitar pérdidas económicas.
Argeñal indicó que existía expectativa de lluvias en regiones del sur como Choluteca y Valle, así como en sectores de El Paraíso y la zona central, pero las precipitaciones no se han materializado.
El experto detalló que actualmente tanto el océano Pacífico como el mar Caribe presentan temperaturas cálidas, fenómeno que, junto con condiciones de viento en capas altas de la atmósfera, dificulta la formación de nubes y retrasa las lluvias.
Además, advirtió que la canícula podría adelantarse a inicios de julio y extenderse más de lo habitual, afectando aún más la producción agrícola nacional.
Ante este panorama, el Observatorio de Seguridad Alimentaria de la UNAH alertó que el número de hondureños con dificultades para alimentarse aumentaría un 29 %, pasando de 1.8 millones a 2.2 millones de personas.
El informe señala que el fenómeno de El Niño, el aumento en el precio de los alimentos y la falta de estrategias de largo plazo agravan el riesgo de inseguridad alimentaria en el país.
También advierte que el encarecimiento de productos básicos como maíz, frijoles y arroz podría provocar mayores niveles de desnutrición, especialmente en niños de zonas vulnerables.
Por su parte, la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) aseguró que trabaja en un plan integral para apoyar a los productores mediante asistencia técnica, incentivos económicos y la entrega de semillas resistentes a la sequía.
Las autoridades informaron que se destinaron 1,500 millones de lempiras para fortalecer la agricultura, el café y la ganadería, con el objetivo de mantener la producción y garantizar el abastecimiento alimentario.
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