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sábado, junio 13, 2026

“A corazón abierto” recuerda la obra social de Jaime O’Leary en Honduras

El libro “A corazón abierto”, del escritor español Alejandro Fernández, recupera la trayectoria y el impacto social del misionero jesuita estadounidense Jaime O’Leary, figura clave en el desarrollo comunitario y educativo de El Progreso, Yoro, donde es recordado como un referente de solidaridad y servicio a los más necesitados.

La obra literaria reúne memorias, testimonios y documentos sobre O’Leary, quien llegó a Honduras en 1959 procedente de San Luis, Misuri, y permaneció en el país durante 42 años impulsando proyectos de vivienda, educación y desarrollo social.

“Este es un libro de memorias sobre Jaime O’Leary, un hermano jesuita que llegó al país desde Estados Unidos y cuya influencia en El Progreso fue notable, cambiando la vida de miles de personas”, explicó Fernández, autor de la obra.

El escritor español llegó a Honduras en 1990 tras ser invitado por el propio O’Leary, con quien posteriormente trabajó como voluntario en el Instituto Técnico Loyola (INTELo), donde impartió clases de español y participó en labores educativas durante varios años.

Fernández destacó que el misionero, quien no era sacerdote, se caracterizaba por su cercanía con la comunidad, su capacidad de escucha y su constante preocupación por las personas en situación de vulnerabilidad. “Era alguien que siempre estaba buscando cómo colaborar con los necesitados”, recordó.

Legado social y educativo

A lo largo de más de cuatro décadas en Honduras, O’Leary impulsó la construcción de viviendas para familias de escasos recursos, además de proyectos educativos que ofrecieron formación técnica a miles de jóvenes sin acceso a una educación formal sólida.

Entre sus obras más reconocidas figuran la residencia apostólica San José, el Colegio Notre Dame, la plaza central de El Progreso y centenares de viviendas construidas para comunidades vulnerables.

Uno de los proyectos más emblemáticos fue el desarrollado en la colonia Corocol, tras el paso del huracán Fifi en 1974, que dejó severos daños en el norte del país. Allí se construyeron viviendas y una escuela que permitió a los niños damnificados retomar su formación académica en 1975.

Testimonios y reconocimiento internacional

El libro también recoge testimonios de personas que conocieron de cerca al misionero, entre ellos el senador estadounidense Tim Kaine, quien coincidió con O’Leary durante su paso por el Cuerpo de Paz en El Progreso.

“No tenía sus títulos ni era sacerdote, pero todos sabían que era quien estaba más conectado con las dificultades de la comunidad”, cita la obra en referencia a las palabras de Kaine.

Fernández, quien se estableció en El Progreso tras su experiencia con O’Leary, señala que el legado del misionero sigue vigente en la memoria colectiva de la ciudad, donde es recordado como una figura cercana, humana y profundamente comprometida con el bienestar social.

El libro “A corazón abierto” no solo reconstruye la vida del misionero desde su infancia hasta su fallecimiento en 2002, sino que también documenta el impacto duradero de su obra en Honduras, especialmente entre las comunidades que fueron beneficiadas por sus proyectos.

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