El director nacional de la Unidad de Respuesta de Emergencia Médica del Sistema Nacional de Emergencias 911, Dennis Cano, alertó sobre el impacto que están generando las llamadas falsas en la operatividad del sistema, señalando que una gran parte de los reportes recibidos no corresponden a emergencias reales.
Según detalló el funcionario, el centro de atención recibe diariamente entre 7,000 y 8,000 llamadas, aunque en jornadas de alta demanda la cifra puede elevarse hasta 11,000. Sin embargo, de ese volumen únicamente alrededor de 900 casos son verificados como emergencias reales, lo que representa una presión significativa para la capacidad de respuesta.
Cano explicó que esta situación provoca retrasos en la atención de incidentes verdaderamente urgentes, afectando directamente los tiempos de movilización de ambulancias y unidades de rescate. Indicó que, de acuerdo con estándares internacionales, el tiempo ideal de respuesta debe oscilar entre 15 y 20 minutos, meta que se ve comprometida por el uso indebido del sistema.
“Nos preocupa que una gran parte de las llamadas no son ciertas. Pedimos a la población que no juegue con las líneas del 911, porque esto retrasa la atención de quienes realmente lo necesitan”, expresó.
Ante este panorama, las autoridades han iniciado un proceso de reordenamiento estratégico de los recursos de emergencia, que incluye el traslado de unidades de ambulancia desde municipios con menor demanda hacia zonas con mayor densidad poblacional.
Entre los ajustes realizados figuran traslados desde Orica, Minas de Oro y Marale hacia áreas como Guaimaca, donde la población supera los 100,000 habitantes, con el objetivo de optimizar la cobertura.
Asimismo, se han ubicado 10 ambulancias en puntos estratégicos de la capital para enfrentar el congestionamiento vehicular y mejorar la capacidad de respuesta en Tegucigalpa y sus alrededores. Con estas medidas, el tiempo promedio de atención se ha reducido de aproximadamente 40 minutos a un rango entre 12 y 15 minutos, cifra que las autoridades califican como la “meta de oro”.
Cano subrayó que el sistema 911 no opera de forma aislada, sino en coordinación con instituciones como la Policía Nacional, el Cuerpo de Bomberos y la Cruz Roja Hondureña, por lo que insistió en la importancia del uso responsable de la línea de emergencias por parte de la ciudadanía.


