Una pareja en Filipinas convirtió su boda en una ceremonia inolvidable al decidir mantener sus planes pese a que la iglesia donde se realizaría el enlace se encontraba inundada por las intensas lluvias que afectan la región.
Leian Lieza Galang y Gilbert Chico contrajeron matrimonio el martes 1 de septiembre en la iglesia católica Saint John the Baptist, ubicada en Hagonoy, provincia de Bulacan, al norte de Manila. El agua llegó aproximadamente a la altura de las caderas dentro del templo.
Vestida de blanco y con un ramo de flores en las manos, la novia tuvo que avanzar cuidadosamente por el agua hasta llegar al altar, donde la esperaba el novio. La particular escena quedó registrada en fotografías y videos que posteriormente se difundieron ampliamente en redes sociales.
La parroquia había recomendado a la pareja posponer la ceremonia debido al incremento del nivel de las aguas. Sin embargo, los novios decidieron continuar con sus planes y aprovechar la permanencia de Chico en Filipinas para adelantar el enlace, que originalmente estaba previsto para diciembre.
La celebración fue mucho más pequeña de lo previsto. Menos de 15 personas acudieron al templo, mientras algunos familiares e invitados permanecieron en lugares donde podían evitar parcialmente el agua.
Incluso el traslado de la novia tuvo que adaptarse a las condiciones. La pareja llegó hasta la iglesia en un vehículo elevado para mantener sus prendas secas antes de ingresar al recinto, mientras la cola del vestido fue recortada para facilitar el desplazamiento por el agua.
Uno de los momentos que más llamó la atención fue la entrada de un niño encargado de llevar los anillos, quien también tuvo que caminar por el agua para llegar hasta el altar.
Una boda marcada por las inundaciones
La ceremonia se realizó mientras la provincia de Bulacan enfrenta una prolongada emergencia por inundaciones y fuertes lluvias asociadas al paso de sistemas tropicales y al monzón.
La situación ha afectado distintas comunidades de la región y provocado importantes dificultades para los residentes. En ese contexto, la decisión de Galang y Chico de continuar con su matrimonio se convirtió en una de las imágenes más llamativas de la emergencia.
Aunque la boda no ocurrió como la pareja la había imaginado originalmente, ambos lograron completar la ceremonia y celebrar su unión en circunstancias extraordinarias.
Las imágenes de la novia caminando por el pasillo inundado rápidamente llamaron la atención internacional y convirtieron esta particular boda en una historia viral que refleja cómo, incluso en medio de condiciones adversas, algunas personas deciden mantener sus planes importantes.


