lunes, 6 febrero 2023

La repartición y desarrollo de Honduras

Mientras sea la vacuidad y veleidad lo que predomine entre los que gobiernan, jamás se podrá tener la visión clara para desarrollar, industrializar a Honduras, ya que en sus cabezas solo pasan pensamientos acerca de cómo poner zancadillas y cobrar venganzas, así de anormales son. Al ocurrir la revolución industrial, a finales del siglo 19, supuso un cambio brutal en la sociedad, sobre todo para los trabajadores. La cuestión obrera fue un drama muy doloroso debido a que la tecnología relegó al trabajador a la categoría de máquina. El más fuerte ganaba, a costa siempre del débil. Al final la clase trabajadora sufrió una explotación muy grande y, claro, terminó protestando y creando malestar social, en aquel entonces, el papa León XIII publicó su encíclica Rerum novarum (“Sobre la cuestión social”, mayo 1891) ya visualizaba lo que vendría en el nuevo siglo (el de las luces y despegue de los descubrimientos científicos).

Decía el papa León XIII, en aquel momento, en aquel contexto, que, la Iglesia, el Estado, el empresario y el trabajador tienen que trabajar juntos. La Iglesia debe interesarse por los aspectos religiosos y morales; el Estado tiene que intervenir para que haya justicia; y los trabajadores y empresarios deben organizar asociaciones que les protejan (sindicatos). Y todo esto lo expone la encíclica con mucho detalle. Han dicho que es el mejor documento escrito sobre el tema. Pero bueno, mucha agua ha pasado debajo del puente del río Chamelecón desde aquel entonces y ahora las cosas han tomado un giro dramático, donde Honduras se sumó a la “repartición” de la diversificación a principios del siglo 20 otorgándose una configuración productiva de solo ‘commodities’, o producción de materias primas y postres como frutas de temporada (bananos, cítricos) y hoy en día se produce de los mejores tipos de café del mundo.

Aparte de otros tipos de cultivos, pero parece ser que los que gobiernan no tienen la visión de aquello de “valor agregado”, no se impulsa lo suficiente y tampoco se busca el acceso a la ciencia para convertir a Honduras en otro tipo de centro productivo industrializado, siendo  tan grandes los mercados y con tanto potencial, se puede comenzar a visualizar una nueva etapa en la dirección correcta y no en las estupideces cotidianas de la soberbia de algunos seres que más bien parecieran embajadores del mal para nuestro país.

Como que por “default” nos corresponde estar “poniendo el lomo”, ser eternamente parte de la periferia del sistema económico mundial, el papel específico de producir alimentos y materias primas para los grandes centros industriales. Ni siquiera la academia da ese necesario reclamo y salto de calidad y exigir la cabida a la industrialización y así convertir a Honduras en otro tipo de país, que las generaciones vayan viendo cosas nuevas a su alrededor, pero no, lo único que se ve son pleitos hasta por un lempira que se ha aumentado a las casetas de peaje en la pésima carretera entre San Pedro Sula y Tegucigalpa, ¡vaya temas de discusión y distracción!

 

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