miércoles, 1 febrero 2023

Implacables vientos políticos y elección de magistrados

Un variado pensamiento reclama un gran surtido de oportunidades, palabras oportunas y sentimientos apropiados y naturales. El cultivo de pasiones intransigentes, intolerantes y abusivas contra el temperamento e idiosincrasia de los pueblos cae indiscretamente en los defectos de los grandes males que han perjudicado los pregonados  elementales  valores y principios,  que con adaptada modulación, descargan rayos de insensatez  en calidad de variaciones dúctiles, como una avalancha en perjuicio de la voluntad, la sabiduría y el verdadero conocimiento popular de un servicio leal y profundo de inequívoca transcendencia, trabajo, capacidad e histórico mejoramiento de las instituciones.

Asumir una posición de modestia con efectos especiales, perfección y sinceridad posible de los conservadores en Honduras, ayuda o conduce al sendero trillado de la demagogia o engaño que debe constituir el oportuno desenvolvimiento y entraña un análogo esfuerzo de un irrespeto total a los requerimientos justos y legales de la comunidad o pueblo en general. Tenemos, por consiguiente, que propugnar a toda costa por enérgicas porciones de nacionalismo y profundo contenido cívico. El imperio de las conciencias populares mediante una suspicaz afiliación política, transporta al país por nuevos derroteros de paz, progreso, tranquilidad y legítimo bienestar por entero. Hay que establecer condiciones o estamentos verdaderamente probables, sin descartar la temblorosa y complicada época que actualmente vivimos. Un prudente presagio o pronóstico de las situaciones discutibles o problemáticas, previa evaluación de las actividades realizadas es un justo equilibrio al encargo o administración gubernativa, tomando en cuenta las gestiones o composturas ventajosas o perjudiciales para tomar una valiosa u oportuna intervención en el compromiso de la satisfactoria responsabilidad estatal.

La Junta Nominadora nombrada para la escogencia de los abogados y notarios postulantes a la Corte Suprema de Justicia, tiene que someterse a los siguientes requisitos:

1º) Ser hondureño por nacimiento.

2º) Ciudadano en el goce y ejercicio de sus derechos.

3º) Abogado y notario debidamente colegiado.

4º) Mayor de treinta y cinco años.

5º) Haber sido titular de un órgano de jurisdiccional durante cinco años (5) o ejercido la profesión durante diez años (10).

Fuera de las prohibiciones e inhabilidades establecidas en la Constitución de la República, no cabe hacer otro tipo interpretaciones o equivocados o desacertados criterios.

Los magistrados de la referida Corte deberán ser electos por el Congreso Nacional con el voto favorable de las dos terceras partes de la totalidad de sus miembros de la nómina presentada al efecto.

Dentro de un ambiente de contaminación, fatal herencia de un pasado triste, oscuro y tenebroso, no se puede producir desdicha o adversidad a la comunidad nacional.

Dentro de un panorama halagador, los grandiosos conductores de masas deben consentir en la unidad y simpatía para lograr el destino de Honduras, con la escogencia de los mejores profesionales de las ciencias jurídicas, encuadrando un potencial de felicidad, tranquilidad, prosperidad y bienestar general. Al contrario, el pueblo demandará el cumplimiento de sus básicos objetivos.

ERNESTO ALVARADO REINA

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