lunes, 6 febrero 2023

E-EVOLUCIÓN: De uniforme tradicional a gabacha azul turquesa

El significado de usar un uniforme escolar puede variar entre países y culturas, pero, aunque este asunto parezca algo superficial, el adecuado uso puede contribuir a crear un ambiente más equitativo en los centros escolares, especialmente en las poblaciones de bajos ingresos.

Hay estudios que nos indican los beneficios que este tipo de vestimenta proporcionan a los educandos, aparte del ahorro económico. Este permite que todos los estudiantes luzcan iguales, no se compite por usar los zapatos más caros, ni los más bonitos, ni blusas o pantalones de marca. Los estudiantes tienen sentido de pertenencia, les favorece la autoestima.

Vivimos en una sociedad consumista, las marcas y las modas son indicativo de un estatus real o imaginario, esto afecta no solo a las personas de altos ingresos, también a los de ingresos medios y bajos. La presión social puede ocurrir en una escuela privada, quizás en mayor medida, pero también puede afectar a los estudiantes que acuden al sistema público, es una cultura que pone la apariencia sobre la esencia.

Posiblemente la mayoría de nosotros recordamos nuestros años de escuela y colegio, junto a la lista de útiles escolares, también estaban las instrucciones del tipo de uniforme que se debería comprar y dónde se podía adquirir, todos los estudiantes recibían sus clases uniformados, esa era la tradición.

Sin embargo, desde que este nuevo Gobierno tomó posesión, esto se ha tratado de cambiar. La Secretaría de Educación ha girado instrucciones un tanto confusas, primero ha autorizado el uso de ropa de color, luego han salido con el tema de las gabachas, que al parecer será el uniforme oficial que sustituirá al tradicional.

Según las autoridades educativas, el precio de la gabacha es menor comparado con el uniforme tradicional completo, no negamos la realidad de millones de hondureños empobrecidos por la corrupción y la falta de visión de país, ellos no pueden comprarlo y supuestamente esta medida ayudará a disminuir sus gastos, argumentan que de esta manera no existirá la excusa de que los niños no van a la escuela por falta de uniforme.

Como en nuestro país se han trastocado hasta los colores de los símbolos nacionales, las gabachas deben ser obligatoriamente azul turquesa, el color oficial de la bandera hondureña. Afortunadamente, hay escuelas públicas que todavía están solicitando el uniforme tradicional, o sea algunas no están dispuestas a acatar esta desesperada directriz.

En Honduras se subsidian diferentes rubros y hasta los diputados reciben bonos para hacer obras (pocos rinden cuenta de esos fondos), pero el sistema educativo público siempre vive en la orfandad. Cada escuela debería tener un censo de la situación socioeconómica de los padres de familia y ayudar a quienes no puedan comprar un uniforme tradicional, que, según la misma Secretaría de Educación, está valorado entre L1,600.00 y L1,800.00.

Pensar que la gabacha es una solución es como querer apagar el fuego con gasolina. Unos irán con zapatos, otros con tenis, sandalias de hule o descalzos y otros simplemente no irán a la escuela. Desafortunadamente, en la mente de los tomadores de decisiones, ya con esta medida, solventaron el problema.

Las prioridades en nuestro país siguen en función de favorecer a una clase política decadente y con un alto grado de corrupción.  Invertir en la educación, no ha sido, ni es una prioridad, primero es la burocracia, el clientelismo político y hasta el nepotismo, si un niño o niña cuenta con los útiles escolares o la merienda escolar, es lo que menos les interesa.

La educación de calidad es un compromiso que debe cumplir este Gobierno, decir que no hay dinero o atacar los gobiernos anteriores es una excusa que nadie quiere escuchar, porque cuando se postularon para el puesto decían tener las soluciones apropiadas. Vayan a la raíz del problema, utilicen adecuadamente el presupuesto de Educación, impacten la vida de los niños y niñas que acuden a esas deterioradas escuelas.

Los estudiantes deben concentrarse más en su experiencia de aprendizaje y no estar preocupados cómo se vestirán, para luego colocarse la gabacha azul turquesa con la que deben ir a recibir las clases.

Mirna Isabel Rivera
[email protected]

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