domingo, 29 enero 2023

SIN VENDAS: ¿Y dónde está Erick?

Jesús Pavón

Mira, me dijo Pin al servirme la chelita fría, lo admito, querido lector, hoy, al salir de la chamba, cachimbeado como diría mi compadre, ya usted sabe que aquí en Hibueras uno sobrevive y los que tenemos la bendición de un trabajo pues lo cuidamos como si fuera una tela de araña.

Pues hoy esta de cumple mi compadre y como era la excusa perfecta y por algún milagro me sobró un pistío o se le olvidó a algún “cobra” llamarme, de esos que lo “ispean” a uno, supongo cuando está más ocupado o con alguien enfrente para gritar que uno debe y que tiene que pagar, si no llegarán al trabajo de uno como si lo estuvieran vigiando y no llaman en la madrugada porque Dios es grande. Bueno, la cosa es que llegamos donde Pin, el bar del barrio o fonda, como dice él, aunque para todos es estanco y empezamos a disfrutar un par de chelas con jocotes con sal y cominos de boca. Pues en medio de un trago de la chelita le pregunté al compa que cómo le iba en la chamba, él labora en otra maquila que se está cerrando.

Pues… me dijo el compa, para esa pregunta mejor que le conteste Erick y se volvió preguntando a Pin con una risa pícara ¿y dónde está Erick? Aquel, por respuesta le devolvió una carcajada llena de tortilla a medio masticar y una que otra muela picada.

¿Qué es eso compa -le dije curioso- eso de buscar al mentado Erick?

Jajaja, me contestó el compa, esa es una nueva técnica que se usa en las altas esferas, bueno los cabezones pues, para capearse una pregunta, cuando uno le entiende como un poema en mandarín. Cuando uno no tiene la menor idea de lo que le preguntan y peor las respuestas que se tienen que dar.

Ahora compa, me dijo, si usted no sabe nada, dese la vuelta y pregunte dónde está Erick al primero que esté al lado de usted, total aquel que esté allí, como no sabe ni rosca quién es el bendito, también empezará a buscarlo.

Dirá más de algún obcecado político, que es mejor llamar un especialista en vez de meter las extremidades y por eso hace poco uno de los nuevos próceres llamó al Erick en televisión nacional, pero seamos claros, me dijo, si usted aplica a un puesto de trabajo, lo menos que se pide es pedir un mínimo de conocimiento y peor si se elige para guiar a la gente.

A ver, me dijo serio, de repente, ¿si en la empresa privada contratan a alguien sin experiencia? ¡Nambe, con la primera le dicen muchas gracias y que le vaya bien!

Pues, le contesté yo mientras miraba a mi compa terminar su cerveza, ya algo chapudo y más risueño que de costumbre, y casi sin darnos cuenta la cajilla con sus envases vacíos se llenó al pie de la mesa y la billetera se vacío casi a la misma velocidad. Bueno compa, le dije, ya me voy, allí le encargo que se cuide y salí hacia la casa casi corriendo, porque ya sentía a mi compa que sacaba el pistío escondido.

Al llegar a la casa, entrando calladito sin hacer ruido, y la sorpresa al prender la luz de la entrada cuando, obvio, rechinó la bendita puerta y encontrarme a mi esposa con cara de camión, viéndome como si viniera del bar que, lamentablemente, era cierto, y me dijo en estocada fría ¿y de dónde venís? Y para mi tragedia, me volví a ver al patio con una sonrisa queda, como esos niños que se acuerdan de sus travesuras y solo se me ocurrió decir ¿y Erick?, ¿dónde está Erick?

Artículo anterior
Artículo siguiente
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -