San Pedro Sula, Honduras
junio 21, 2021 8:00 AM

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CLIMA SAN PEDRO SULA

El drama humano de Honduras

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Ernesto Alvarado Reina
Abogado y Notario
ernestoalvaradoreina@hotmail.com 

Sin lugar a dudas en nuestro querido país, hay que erradicar, de manera espaciosa y segura, las marcas del odioso sectarismo político, el egoísmo personalista y el interés mezquino, logrando un entendimiento dentro de los distintos fragmentos de la sociedad.

El pueblo hondureño con su voto declara su voluntad en las urnas, en las próximas elecciones generales del corriente año 2021, depositando la confianza en la búsqueda de los ciudadanos que ocuparan la Presidencia de la nación, los diputados al Congreso Nacional, los alcaldes y miembros de la doscientas noventa y ocho (298) corporaciones municipales; y de igual forma, a los integrantes del Parlamento Centroamericano, seleccionando con vivacidad a las personas que a su criterio, puedan desempeñar con capacidad, trabajo, energía, disciplina y honradez, sus importantes, diversas, delicadas actividades y expresivas funciones.

Congruente con lo afirmado, los hondureños tenemos que propugnar a toda costa por una verdadera dosis de nacionalismo y profundo contenido patrio. La supremacía de las conciencias populares mediante una suspicaz afiliación política es un aporte especial de contribución invaluable, encauzando al país por nuevos derroteros, merced al recuento de votos efectuado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), debiendo resultar electo el primer magistrado de la nación. hay que borrar el drama humano de honduras, incrementado este con los fatídicos huracanes, la pandemia de la COVID-19 y otros males, buscando la estructura general de las relaciones entre gobernantes y gobernados, para incursionar socialmente en el goce de los derechos y garantías establecidas en la Constitución de la República y demás leyes. La voluntad mayoritaria del pueblo manda el deber de compartir funciones en la nueva administración pública, integrando a todos a un moderno plan de gobierno. Sentados los conceptos anteriores, se permite y puede lograr a futuro el desarrollo económico, financiero, cultural, educativo y social del país. Los deberes cívicos y la pujanza de la claridad de los ciudadanos hondureños, deben manifestarse con los arrojos del caso, para extirpar la corrupción, obteniendo la transformación política, con libertad y respeto, alcanzando la felicidad y tranquilidad por entero del país bajo los ejes de ampliación y fomento de nuevas fuentes de producción y ocupación, superando la difícil crisis económica, por medio de mecanismos de engrandecimiento en los desiguales sectores, dada la necesidad de generar nuevas fuentes de inversión, estableciendo un formal compromiso de conseguir el crecimiento de los servicios públicos esenciales en el campo de la salud, vivienda, seguridad social, educación y demás similares, y al mismo tiempo, prestar un valioso auxilio para disminuir las necesidades urgentes de la población. El mantenimiento y defensa de la libertad de expresión se aprecia de importancia básica en la esencia de un sistema democrático y representativo. Es indiscutible que el panorama nacional no se presenta halagador, debido a las constantes denuncias de un supuesto fraude electoral. Las propuestas políticas del nuevo Gobernante deben ser orientadas a prometer y cumplir un Plan de Emergencia para sacar al país de la crisis, implementando el apoyo efectivo y total a los pequeños y medianos empresarios, para tener acceso a bajo créditos, generando así, una reactivación productiva y nuevos empleos a corto plazo.

En el pueblo hondureño tiene que demostrar con sus votos, en un proceso electoral de certidumbre y transparencia, el destino de Honduras, dentro de un futuro de mejoramiento y prosperidad.

 

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