San Pedro Sula, Honduras
mayo 13, 2021 12:42 PM

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CLIMA SAN PEDRO SULA

Los estados des-unidos de norteamérica

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Otto Martín Wolf 

Los que creímos que la división en los EE.UU., era únicamente entre un grupo de supremacistas blancos que, en el fondo, siguen añorando los tiempos de la esclavitud, estábamos totalmente equivocados.

El triunfo de Trump en las antepasadas elecciones y la enorme cantidad de gente que votó por él en las más recientes, es una muestra de que su posición, marcadamente racista, tiene gran apoyo en casi la mitad de los pobladores de esa nación.

Pero la cosa va más allá, en los EE.UU., están divididos en muchas cosas que no tienen que ver necesariamente con cuestiones políticas o económicas.

Una de las más estúpidas, pero no por eso menos significativas, es la división casi nacional, desatada por el simple acto de utilizar o no mascarilla frente a la pandemia que, en ese país, ha costado casi medio millón de vidas.

La mascarilla no es sólo una protección personal, también es una muestra de respeto y consideración hacia la salud de terceros, a quienes un enfermo asintomático puede contagiar -y quizá llevar a la muerte- por medio de un simple estornudo.

¿Un país con sus habitantes divididos por algo tan lógico y elemental?

Lo mismo sucede con la vacuna contra la COVID-19, una gran cantidad de personas están en contra de utilizarla.

¡Uno tiene que pensar que se trata de locos o idiotas!

Algunos fanáticos religiosos o envenenados políticos se niegan a vacunarse aunque de por medio les vaya la vida.

A ese grado ha llegado la división, posiciones encontradas y terminales en algo que es de sentido común.

Están divididos en el uso y portación irrestricta de armas de fuego, aunque terribles masacres se producen frecuentemente y, lo que debería ser aleccionador, no se sabe de nadie que haya tenido que utilizar su arma personal para evitar un asalto o algo parecido; tienen armas por el placer de tenerlas y algunas veces usarlas para matar a diestra y siniestra.

Un nuevo conflicto ha surgido entre los que están de acuerdo en comer carne animal y los vegetarianos. Da la impresión que el asunto puede llegar hasta la violencia según la actitud de miembros de ambas tendencias.

Parece que están en contra del sufrimiento de los pollos y el consumo excesivo de recursos en la producción de vacas; quizá tienen razón, pero eso es algo que puede modificarse.

Hemos comido carne animal desde el principio de los tiempos, primero crudos y luego asados, cuando logramos domesticar el fuego.

De igual manera comimos todos los vegetales que encontramos a nuestro paso, sin importarnos nada, ¿por qué razón?

Somos omnívoros y, sobre todo porque, además de que nos gusta comer, necesitamos hacerlo para sobrevivir, tan sencillo como eso.

Pero, ¿pelear? ¿Dividir una nación por temas como esos?

Con la excepción de Cartago, que fue reducida a los cimientos por los romanos, ningún otro imperio de importancia ha sido destruido desde afuera, incluyendo al propio Imperio Romano.

Por cierto, cuando Roma venció a Cartago y con ello desapareció quizá su único rival, según algunos historiadores se inició un período de relajación que condujo a la decadencia y caída del Imperio Romano.

Son las divisiones interiores, a veces por temas baladíes, las que conducen a su destrucción.

Bien dijo alguien que los imperios se destruyen desde adentro y las naciones también.

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