San Pedro Sula, Honduras
junio 21, 2021 6:56 AM

Publicidad

CLIMA SAN PEDRO SULA

MATALASCALLANDO: Usura descabellada

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram

Compartir

Ing. Carlos Mata
cmata777@hotmail.com 

Para dar la cara hay que tener valor. Más si deben dejar ver las desnudeces de la muchachada cuando cometen infracción, desliz o sospecha. El que se mete a redentor, lo crucifican. No es posible que los efectos de sonido de las campanas necesariamente deben doblar después de repicar. Al inicio de los dolores de parto de la pandemia, igual que a toda la humanidad, nos agarró desprevenidos y como los grandes autores de la historia de la cuadra, no hallaban qué pito tocar con semejante problema que, a su vez, también habría de revelar su ineptitud, el fondo de su estómago y la longitud de sus uñas.

Admito este mea culpa, lo admito, pensé que su corazón se había vuelto de carne habiendo sido de piedra. Me equivoqué. Creí que habían prestado los edificios para colocar allí los triajes y ayudar al pueblo que durante toda la vida les ha dado los pulmones para amasar haciendas de las cuales muchos billetes de allí yacen en países con paraísos fiscales, ese pueblo que les ha dado su cerviz y pulmones por pura necesidad, trabajando de sol a sol. Pueblo, hijos de los mayas y lencas, tomen nota. Al final, como el pato, nada les costaba, no perdían nada, y ganaban la gloria eterna, lo arrebataron, lo pidieron de regreso, ¡brimero dinero! Estaban siendo arrendados y de un solo golpe doblaron el precio del alquiler a una cifra conmovedora para un pueblo que cuando toca puertas no se les abren. Cosa tirada de los pelos. Pero el alopécico dirigente de los muchachos bien, no tuvo más remedio que llevar la guitarra y cantar “Las Golondrinas”, la suerte estaba echada. Con relatos de hostilidad de parte de unos indios acosando a otros indios, sacándoles carrera y poniendo trancas para incomodar, a saber, si fue cierto, pero de serlo allí está la razón del porqué vivimos como vivimos.

El hombre de mente brillante, que no tiene un pelo de tonto, exigió y se cumplió. Pero no les culpamos, entendemos que ‘bisnes is bisnes’, sin embargo, se pudo tener un poco de decoro, elegancia, respeto por esa indiada que les llena los estadios, de esos caitudos que les consume las toxinas, grasas y otros venenos en las llamadas comidas rápidas, ese pueblo que también tiene afectos, madre, padre, hijos, sentimientos, de esos “chorriados negricillos” que llegan cansados y llevan a sus mujercitas a consumir las baratijas que dizque “regalan” en ofertas dejando sus bodegas vacías y sus arcas llenas. Si se tiene sentido de consciencia se dará cuenta el amigo ya aludido que hay una historia llamada “Lázaro y Epulón”, digna de leerse en todo tiempo para poner las barbas en remojo, ya que la azotea le carece de pilosidades, léala esa historia, vale la pena y sé que lo hará porque se nota que su cabeza destella luces como ambulancia. Que quede registrada tal actitud en la memoria.

Por lo demás, como Dios es misericordia pura y encarnada, ya se está dando solución al asunto y se ha actuado (aparentemente) con rapidez y en consecuencia para que la población siga previniendo y salvándose de morir ubicando en otro lugar este centro de triaje. Tremenda tarascada tirada de los cabellos, al menos, se les ahumó el ayote y se les transformó en coco liso.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

Compartir

Publicidad EP

Recientes

Publicidad EP

Publicidad EP