San Pedro Sula, Honduras
abril 16, 2021 3:14 PM

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CLIMA SAN PEDRO SULA

¿Por que será que…?

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Otto Martín Wolf 

A los locutores de televisión y radio se les van pegando ciertas palabras ligadas a ciertos eventos al grado que las convierten en inseparables. La lluvia, por ejemplo, siempre es pertinaz. Ponga atención a cualquier transmisión donde hablen de lluvia… siempre será pertinaz. Estoy seguro que la mayoría ni siquiera sabe el significado de pertinaz, de lo contrario no lo utilizarían solo para eventos de lluvia.

Ilustración popular gratis: Pertinaz significa duradero y persistente, obstinado y terco, más o menos como esos locutores pertinazmente hablando de lluvia.

¡Todos los incendios son voraces! ¿Se ha dado cuenta que no puede haber incendios intensos, moderados, ligeros, suaves o cualesquiera de los miles de adjetivos existentes?, ¡siempre son voraces! ¿Por qué? Yo recomendaría a esos locutores que estudiaran “vorazmente” el diccionario para que ampliaran su vocabulario y no sonaran todos igual -en todos los canales de televisión y emisoras de radio-.

Fémina: Su significado es mujer. ¿Por qué será entonces que el término “fémina” solo es utilizado cuando se trata de algún crimen contra una mujer? Una señora se dirige a la iglesia, una señorita viene del colegio, una mujer conduce su auto… nunca dicen fémina. Nos tienen tan acostumbrados a utilizar esa palabra solo cuando hay asesinatos o desgracias terribles, que cuando oímos que dicen “una fémina…” inmediatamente sabemos que mataron a una pobre mujer.

“A esta hora de la mañana… tarde o noche”. ¿Por qué será que esos mismos locutores, al efectuar una narración, dicen precisamente eso: “A esta hora de la mañana…?” ¡Pero no dicen la hora! Deberían decir algo así: “A esta hora de la mañana, 7:00, ocurre tal o cual cosa”. Por favor, ¡digan la maldita hora!

Al igual que los administradores de programas de noticias, estoy consciente que el amarillismo vende y que la sangre llama la atención, pero a veces “muchas” se les pasa la mano. Es frecuente que cuando ocurre una tragedia, digamos, algún conductor de moto tiene un accidente y muere, los entrevistadores -ansiosos de auditorio- insisten en conocer los más duros y terribles sentimientos de aquellos que acaban de perder a un pariente: “Señora, soy de HXH, estamos transmitiendo totalmente en vivo, dígame, ¿es su marido ese que está bañado en sangre en el suelo?, ¿y usted lo quería mucho?, ¿le duele lo que ha sucedido?, ¿de qué va a vivir ahora?, ¿cuántos hijos deja?

Valga la redundancia. El hecho de que un locutor diga “valga la redundancia”, cuando su vocabulario no es lo suficientemente amplio como para utilizar sinónimos, no le excusa de estar redundando. Se supone que son profesionales de las comunicaciones y que su léxico debe ser un poco más amplio de lo normal, pero cuando dicen “valga la redundancia” y redundan utilizando la misma palabra, demuestran que no es así.

Finalmente, “aperturar”. Cierto que su uso se ha extendido tanto que muchos pueden pensar que es la palabra correcta… pero no lo es. ¡Se dice abrir! Abrir una cuenta, abrir una puerta y abrir la boca, no se dice “aperturar”. Cierto que tenemos muchos problemas en Honduras, pero no por eso debemos soportar que los comunicadores ofendan nuestros oídos destrozando el idioma.

Bueno, ya me desahogué, gracias.

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