San Pedro Sula, Honduras
mayo 13, 2021 10:16 PM

Publicidad

CLIMA SAN PEDRO SULA

Límites de la libertad de expresión

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram

Compartir

Elmer Manuel Pavón 

La libertad de expresión es un derecho humano, garantizado al individuo en nuestra Constitución, y en convenios internacionales firmados por Honduras.

Sin embargo, este derecho tiene límites y, a no dudarlo, muchas veces esta frontera es violada.

La libertad de expresión no da derecho a difamar, calumniar, injuriar. Esto lo debe tener claro la ciudadanía en especial quienes tienen programas, los que escriben en medios, el Colegio de Periodistas, dueños de medios de comunicación, estudiantes de periodismo, los de las redes sociales.

Esta facultad no da derecho a ir a chantajear con un contrato de publicidad a un funcionario público, a un empresario, o cualquier persona, amenazándole de difundir o denunciar un acto que el comunicador considera ilícito, tampoco a extorsionarlo mensualmente.

Este derecho no es licencia para atacar sistemáticamente la honorabilidad de una persona, tomando represalias porque no me gusta una decisión en contra individual, de un funcionario del Estado, u otro ente de la sociedad.

Este proceder ha causado mucho daño a la moral de las personas, a la tranquilidad emocional de la familia, muchas veces invadiendo la privacidad, llegando al sufrimiento los afectados, en algunos casos.

Una gran cantidad de veces hemos escuchado, incluso en programas deportivos, barriendo y trapeando con un personaje del universo noticioso; un espacio pagado no da derecho a romper la barrera del límite de la libertad de expresión.

El dueño del medio se limpia las manos con esta frase: “Este es un espacio pagado, la empresa no se responsabiliza por las expresiones de este programa”. Esta situación no necesariamente se da en un espacio pagado.

Los límites de la libre emisión del pensamiento, no dice ni justifica esta limpieza de manos, cuando quien compra el espacio puede atacar, difamar, injuriar o calumniar.

Es una irresponsabilidad del medio solo vender el espacio, y no pactar con quien compra, la moralidad y la ética en la difusión del programa, y esto debería producir responsabilidad penal, cuando se violen los límites.

Y sucede además en algunas ocasiones que, cuando el personaje quiere aclarar y defenderse, le cortan las llamadas o no permiten desde un inicio la defensa.

En cierta ocasión escuché a un veterano periodista de San Pedro Sula, intimidando y amenazando con cortarle la llamada telefónica a un oyente, y justificando ese proceder porque dijo que ese espacio le costaba cualquier cantidad de dinero.

¡Qué barbaridad! ¡Qué ignorancia en relación a la libertad de expresión y sus barreras! Un millón mensual le puede costar el espacio, pero el derecho fundamental no lo puede atropellar, y los límites no los puede crear a su albedrío.

También escuche a un comunicador de San Pedro Sula atacar a un colega, y mencionar esta palabra “hay que pelarlo”. Increíble esta aseveración y esta incitación. Y fue en un espacio solicitado, el derecho humano de expresión no le da esa libertad; ¿y la empresa radial y el Colegio de Periodistas?, muy bien, gracias.

Las barreras del derecho a pensar y expresar los pensamientos, no se crean automáticamente al solicitar publicidad institucional, ya sea a través de los medios o mediante negociación individual con un comunicador, pero al parecer en Honduras muchas veces son candados para atrapar y secuestrar la autonomía de la expresión.

También no se puede atacar la independencia de la expresión, creando cargos, requerimientos e intimidación de parte de la institucionalidad, porque nos consideramos perjudicados por denuncias y críticas. El lindero de la expresión no se establece a un capricho de alguien, se arma de acuerdo con un derecho humano, a la moral y buenas costumbres, y en base a ello ya hay garantías legales, pero, cuando se crean herramientas contrarias a esos elementos, entonces nos alejamos cada vez mas de vivir en país de convivencia democrática y armónica.

La difamación, injurias y calumnias no deben ser delitos fuera del Código Penal.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

Compartir

Publicidad

Recientes

Publicidad

Publicidad