San Pedro Sula, Honduras
octubre 28, 2020 10:11 PM

Publicidad

CLIMA SAN PEDRO SULA

SIN RODEOS: Una delicada consulta en México

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram

Compartir

Edgardo Rodríguez
Politólogo y periodista 

El presidente de México, Andrés Ma­nuel López Obrador, ha puesto a rodar una delicada ini­ciativa para enjuiciar a los últimos cinco pre­sidentes que ha tenido esa nación por supues­tos actos de corrup­ción. López Obrador pretende efectuar el 6 de junio de 2021 un plebiscito, en ba­se a la ley de Consulta Popular, aproba­da en 2014 durante el mandato de Enri­que Peña Nieto. Pero dicha consulta pri­mero debe ser aprobada por la Suprema Corte de Justicia, que ya le denegó otras solicitudes similares, como la de bajarle los salarios a los funcionarios públicos.

No es la primera vez que el actual presidente azteca apuesta por este mecanismo de democracia directa, para trasladar al pueblo una consul­ta para la toma de decisiones. Me­diante un plebiscito fue cancelada la construcción del nuevo aeropuerto de Ciudad de México, iniciado por Peña Nieto y una planta estadou­nidense de cerveza en el Estado de Baja California y siguieron con vida una termoeléctrica en el Estado de Morelos y el Tren Maya, un proyec­to emblemático del mandatario de izquierda. La actual consulta va más allá, pues según juristas mexicanos en el fondo cuestiona el accionar de los entes encargados de luchar con­tra la corrupción y los de impartir justicia.

La pregunta que se le formularía al pueblo mexicano el próximo año sería: ¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, con apego a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen y, en su ca­so, sancionen la presunta comisión de delitos por parte de los expresi­dentes Carlos Salinas de Gortari, Er­nesto Zedillo Ponce de León, Vicen­te Fox Quesada, Felipe Calderón Hi­nojosa y Enrique Peña Nieto antes, durante y después de sus respecti­vas gestiones? La consulta ciudadana que pretende efectuar López Obra­dor tiene un alto componente elec­toral, ya que, de aprobarse, se reali­zará en la misma fecha en la que Mé­xico acudirá a las urnas para reali­zar las elecciones, de término medio, más grandes de su historia. A me­diados de 2021 los mexicanos reno­varán los 500 escaños de la Cáma­ra de Diputados y 15 de los 32 Esta­dos elegirán nuevo gobernador. El partido MORENA, creado por el ac­tual mandatario, está a la cabeza en las encuestas y pretende sacar ventaja del cita­do plebiscito.

Es innegable la necesidad de promover la lu­cha contra la co­rrupción, en un país “famoso” en todo el mundo por la escandalosa “robancina” que, du­rante décadas, nos atrevemos a de­cir casi un siglo, ha sufrido México, todos los partidos que han goberna­do ese país lo han hecho montados en una gran maquinaria corrupta y por más denuncias que se han he­cho públicas, la impunidad ha sido la constante. Precisamente fue con un fuerte discurso anti corrupción que López Obrador logró ganar la presi­dencia de su país, que hoy está divi­dido entre los que lo apoyan y los que lo critican. México es una gran nación, con enormes recursos naturales y hu­manos, con una gran historia y cultu­ra, que si no fuera por esa enorme co­rrupción y cooptación de sus institu­ciones por parte de políticos inescru­pulosos sin lugar a dudas sería una po­tencia económica desarrollada.

Lamentablemente López Obrador y su partido de izquierda MORENA, no ha resistido a la tentación populista, al jugar con los sentimientos del pue­blo mexicano en torno a un tema que es muy sensible, como lo es la corrup­ción. Como dijimos antes hay en esta consulta un trasfondo, el consolidar la hegemonía política del partido gober­nante. Además, es peligrosa esa ruta de estar consultando periódicamente a los ciudadanos, porque, aunque a algunos les suene democrático hay muchos po­litólogos que recomiendan ser cautos con ellas, porque esas formas de demo­cracia directa, como el plebiscito o re­feréndum, dividen a las sociedades en­tre los que están a favor y los en contra. En las próximas semanas veremos qué pasa con la consulta ciudadana que quie­re efectuar López Obrador.

Los mecanismos modernos de de­mocracia directa, como el plebiscito o referéndum, son importantes y nece­sarios cuando un país debe tomar deci­siones trascendentales que solo el pue­blo puede respaldar o aprobar, pero, no se debe abusar de ellos ni tampoco ma­nipularlos para fines particulares, por­que eso los degrada y además genera profunda confrontación social, que le hace mucho daño a la convivencia de una nación.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

Compartir

Publicidad

Recientes

Publicidad

Publicidad