San Pedro Sula, Honduras
octubre 28, 2020 11:09 PM

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CLIMA SAN PEDRO SULA

La única verdad

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Elmer Manuel Pavón 

En la historia de la humanidad se han institucio­nalizado men­tiras, muchas se han que­dado así, otras todavía son dudas; y de esta situación, Honduras no ha quedado exenta, y por lo tanto te­nemos nuestra propia his­toria en ese sentido.

Para poner algunos ejemplos, toda­vía existen dudas en relación al indio Lempira, si existió y cómo fue liquida­do por los españoles.

Lo mismo sucede en relación a Cris­tóbal Colón, hay historias que cuentan que antes del genovés ya habían llega­do a América los vikingos; en cuanto a los Reyes Magos, unos dicen que no eran tres, que eran más.

Con el tema de Adán y Eva, muchos hablan de que el fruto prohibido era la manzana, otros dicen que no se sabe la clase de fruto.

El fútbol está incluido en estas si­tuaciones, a continuación me referiré a una de ellas.

Resulta que en 1977 el Real España perdió su hegemonía de tres años con­secutivos de reinado, frente al Olim­pia, y se ha querido manchar este títu­lo de los albos, diciendo que Real Es­paña recibió presiones para entregár­selo a Olimpia.

Me tocó vivir y ser testigo de ese tor­neo y por eso tengo la capacidad y se­guridad de decir que no es cierto lo ma­nifestado por un grupito de personas, que han mentido y han manchado esa corona de Olimpia; y algunos aficiona­dos que ni siquiera habían nacido creen esa esa falsedad.

Resulta que en 1977 el torneo se ju­gó a tres vueltas, una pentagonal y una gran final; Olimpia quedó en primer lu­gar de las vueltas, con 34 puntos, el Re­al España ganó la liguilla, con 12 pun­tos, por lo tanto le tocó disputar la fi­nal con Olimpia.

En el transcurso de todo ese torneo Real España no pudo vencer ni siquiera una vez a los albos; en la primera vuelta ganaron los capitalinos uno a cero con gol de “Tecate” Norales, en la segun­da y tercera vuelta empataron a cero.

En el primer partido de la pentago­nal empataron a uno, por los capitali­nos anotó Óscar García y por los sam­pedranos Alberto Ferreira; en la vuelta empataron a cero, en el primer partido de la gran final empataron a cero, y en segundo juego ganó Olimpia dos a ce­ro, con anotaciones de Walter Chávez y René Enamorado.

Doy estos datos como parte de la sustentación de la única verdad.

Tomando en consideración los re­sultados entre sí, no se puede hablar de entregarse en el último partido, cuan­do el Real España no demostró superio­ridad frente a Olimpia, prueba de ello es que, en los seis par­tidos, previos al últi­mo, no le pudo ganar ni una vez.

Dicen que los para­ron en Siguatepeque y que le dijeron que por seguridad del país ha­bía que entregarle el tí­tulo a Olimpia, sin em­bargo, jugadores de España de esa épo­ca como Pavón Molina, “Tanayo” Orte­ga han comentado en pláticas con sus amigos que no es cierto de lo que dicen que aconteció en Siguatepeque.

Si esa situación fuera cierta, por lo menos se hubiese planificado antes del primer partido de la gran final, re­cordemos que en ese primer juego Re­al España entró con hambre exagera­da de triunfo, y solo la excelente parti­cipación de Belarmino Rivera evitó el triunfo de los catedráticos, jugó el me­jor partido de su vida, le sacó todo a Jimmy Bailey.

Dentro de los argumentos que po­nen los que inventaron esta mentira, es que dicen que los dirigentes de Olim­pia metieron leones al estadio para inti­midar a Real España, como si estos ani­males podían identificar a los jugado­res de ambos planteles, y actuar solo en contra de los catedráticos.

Los leones llegaron enjaulados y los pasearon antes del encuentro al­rededor de la cancha, como parte del espectáculo, como una identificación hacia Olimpia, porque a estos les di­cen los leones, y pertenecían al Cir­co América, y uno de los socios, Ri­goberto Valiente, como seguidor de Olimpia los prestó para hacer dicho espectáculo.

El Real España entró con todo a ganar, previo al primer gol de Wal­ter Chávez, los sampedranos fallan a través de Reinaldo Mejía frente al marco y de allí los capitalinos hicie­ron un contragolpe que terminó con el primer gol; Reinaldo Mejía se aga­rraba la cabeza arrepentido por ha­ber fallado, dichos gestos los hacía antes de sacar la pelota desde el cen­tro de campo por el primer gol; ¿uste­des creen que en un partido arregla­do se puede observar dichas reaccio­nes?, claro que no, porque el futbolis­ta ya está preparado sicológicamente, máxime si carece de algunos valores.

Una vez concluido el partido, va­rios jugadores del Real España llora­ron, recordamos a Robbie Arzú llo­rando como niño en los hombros de “Tony” Costly, un partido con arre­glo no causa estas reacciones, y se no­taba que a los jugadores catedráticos defendían con dignidad su camiseta y que les pesaba en el alma no haber conseguido el tetracampeonato, de ahí algunas lágrimas.

El partido lo transmitió en directo Canal Cinco.

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