San Pedro Sula, Honduras
octubre 20, 2020 10:40 PM

Publicidad

CLIMA SAN PEDRO SULA

FRANCAMENTE: Espíritu santo, pasa por Honduras y el mundo entero

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram

Compartir

Ilsa Trinidad Díaz Espinoza
ilsadiaz_zelaya@yahoo.com

El próximo do­mingo se cele­bra en el mundo cristiano la festi­vidad de PENTECOSTÉS que, según relata la Biblia en el libro de los Hechos de Apóstoles, capítulo (2, 1-8,3): “Estando reunidos María y los apóstoles oran­do en el lugar que siempre se reunían con Jesús en vi­da y después de haber resu­citado, vino sobre ellos un viento recio que abrió las puertas y ventanas y con una manifestación de fue­go sobre sus cabezas fue­ron llenos del Espíritu San­to que Jesús les había pro­metido antes de irse, cuan­do les dijo que iba al lado del Padre pero iba a man­darles un consolador que les acompañaría hasta el final”.

Un don de Dios es un re­galo, que nos ha dado a to­dos, lo que ocurre es que muchos lo desconocen, pe­ro tenemos que entender que solo el Espíritu Santo puede transformar nues­tros corazones producien­do en cada uno frutos que ni nosotros sabíamos que teníamos. Personalmente quiero testimoniarles que, a pesar de haber nacido en un hogar católico con pa­dres que me inculcaron la fe, pasé ‘muchas pruebas’, hasta que recibí el Bautis­mo en el Espíritu Santo en una reunión en la Iglesia San Vicente de Paúl, supe la verdad, no puedo decir que tengo todos los dones, que son siete, pero a todos los mortales les ha dado por lo menos uno, la cosa es pe­dirlo con fe y devoción, y es propicia la celebración de este domingo.

¿Y cuáles son esos frutos de los que tanto hablan? Sa­biduría (Mat 10,19-20); en­tendimiento: para enten­der y escrutar las verdades de Dios, (Jer 24,7); don del consejo, discernir los cami­nos para saber orientar y es­cuchar a los demás; don de ciencia de Dios no de los hombres; pero el Espíritu Santo la revela por medio del Espíritu Santo; el don de la piedad, para aquellos que aman la oración y ac­tuarían como lo hacía Jesús (los buenos samaritanos de hoy); el don de la fortaleza que tanto necesitamos, que nos dé valentía para afron­tar todas las pruebas; el te­mor a Dios, no es más que respeto, pero eso sí es cier­to, el único pecado para el que no hay perdón es el que abomina y rechaza incrédu­lo al Espíritu Santo.

– LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO –

Cuando nosotros pedi­mos los dones comenzamos a recibir sus frutos que po­demos resumirlos en amor, alegría, paz, paciencia, afa­bilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, y dominio de uno mismo leer y en­tender mejor la palabra de Dios. (Gal. 5,22-23).

En estos momentos tan difíciles para todos, no per­damos tiempo, invoquemos al ESPÍRITU SANTO, pida­mos sus dones y Él hará. Ce­lebremos que una vez más que Jesús quiere hacerse co­nocer a través del Espíritu Santo si nos dejamos ilumi­nar y llenar por su luz.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

Compartir

Publicidad

Recientes

Publicidad

Publicidad