Cinturón complicado – El País

Cinturón complicado

10 enero, 2020 | 4:10 am | Columnistas
Cinturón complicado

Ernesto Alvarado Reina
Abogado y Notario
ernestoalvaradoreina@hotmail.com 

La capaci­dad y as­pecto de un país se mide por la gran­deza de su pueblo y por las medidas encaminadas, sin distinción algu­na, al logro de un bienestar general.

En el intervalo de los años, el sistema de los dere­chos fundamentales del ser humano, se ha forjado en su delicada y com­pleja concreción en forma gradual y progresiva, experimentando cam­bios notables de aprobación conse­cuente con el temperamento y carác­ter de las poblaciones.

Sin lugar a dudas, hay un hecho que no se puede apartar, la extre­ma pobreza de las masas de Améri­ca Latina, situación que permite re­flexionar en un cambio radical de ac­titud, con dimensión positiva, dis­minuyendo lentamente las medidas antieconómicas en contra de las de­vastadoras ambiciones personales y mercantilistas. Este desolador pano­rama es capaz de mantener una zo­na conflictiva entre ricos y pobres, inclinando a elevar una protesta que modifique los sistemas de gobierno, por medio de elecciones limpias, fa­voreciendo los reclamos de la pobla­ción y atendiendo las pretensiones de las clases marginadas.

Es importante despuntar que, si el trabajo es el eje supremo de la vida, el ambiente es reflejo de las corrien­tes restauradoras del pensamien­to. La práctica constante de accio­nes benefactoras constituye un es­tímulo a las facultades mentales. La vida misma es un componente que se siembra, cultiva y embellece con las expresiones sinceras de la reali­dad. El lugar donde brota el agua es la fuente primordial de esta impres­cindible sustancia. La luz penetrante de la moral política y la entrega ge­nerosa en las distintas acciones es una contribución invaluable y una dedicación disciplinada en un deter­minado servicio.

El artículo 321 de la Constitución de Honduras en vigor dice: “Los Ser­vidores del Estado no tienen más fa­cultades que las que expresamente les confiere la Ley. Todo acto que ejecuten fuera de la Ley es nulo e im­plica responsabilidad”.

Reiteramos enfáticamente, que un gobierno constitucional y demo­crático en el ejercicio de sus fun­ciones, tie­ne un com­plicado, con­fuso y arduo compromiso popular que cumplir. En este orden de pensamien­tos, tiene que aproximarse a la rea­lización de lo siguiente: a) Debe re­flejar sus acciones en la estricta ob­servancia de valores y principios; b) Implementar un mecanismo jurídi­co encausado a la transformación estratégica del país con aires de li­bertad y respeto, buscando la felici­dad, seguridad y bienestar de nues­tra nación; c) Bajo el sagrado respal­do de los pedestales de ampliación y fomento ideológico está en la obli­gación de apartar toda clase de fa­lacias, sectarismos políticos, egoís­mos personalistas y estériles o in­eficaces representaciones; d) En lo relativo al alcance, trascendencia y resguardo de los derechos humanos existe una particular separación, im­portando mantener un equilibrio ca­racterístico y una indiscutible aper­tura generosa, presente en mayor in­tensidad, cuando se organizan acti­vidades de reconocido relieve en fa­vor de las muchedumbres margina­das; e) Efectuar obras diversas to­mando en consideración un mani­fiesto y profundo contenido patrió­tico revestido de altas dosis de na­cionalismo; h) Otras acciones o acti­vidades de similar naturaleza.

El tiempo perdido hay que reca­tarlo con la finalidad de construir un futuro promisorio por entero. Una singular distinción de indiferencia permanece en ciertos segmentos, en consecuencia, en Honduras es indis­pensable una transformación subs­tancial.

Frente a un cinturón complicado no hay términos medios ni de gra­cia y cortesía.

El Gobierno que administre o di­rija cualquier distinguido líder hon­dureño, si pretende demostrar cam­bios elementales en su accionar po­lítico, está en la obligación de sus­pender evidentemente la corrup­ción y los elevados casos de impu­nidad en todos los niveles institu­cionales, siendo una disposición in­eludible, de cumplimiento preciso y de orden forzoso.

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