Fervorosa responsabilidad – El País

Fervorosa responsabilidad

11 diciembre, 2019 | 4:10 am | Columnistas
Fervorosa responsabilidad

Ernesto Alvarado Reina
Abogado y Notario
ernestoalvaradoreina@hotmail.com 

No hay que dejar a un lado la obligación general de favo­recer convenientemente a las clases necesitadas.

La carencia de oportunidades, la no generación de nuevas y diversas fuentes de ocupación, el alto índice de desempleo, situaciones mismas que se amplían de manera flemática y pro­gresiva en Honduras, trae como resul­tado poner en práctica determinadas medidas de solución.

La oscuridad y complicación de opiniones al respeto y la combinación de aspiraciones en una lucha empren­dedora y desprendida por la búsqueda de las grandes transformaciones socia­les, constituye un elemental objetivo de unidad nacional. De igual forma, una estrecha cooperación y respeto por los establecimientos independientes de cualquier orden legal y una eficaz incorporación con verdadera capaci­dad, prepara la posibilidad de conse­guir mejores y agradables soluciones a los incontables problemas que sufre actualmente la nación.

La falta de trabajo origina a su vez una considerable cantidad de proble­mas tales como el subempleo, pues la ocurrencia de personas que necesitan de faena fija, conforme a su situación económica organizan algunos nego­cios, sin excederse de los límites del ar­tesanado, o bien, simplemente se dedi­can a realizar actividades domésticas u hogareñas.

En tal orden de pensamientos es in­dispensable que cualquier administra­ción de la República de Honduras, den­tro de los lineamientos políticos de su dirección, implemente planes y dis­posiciones urgentes para contrarres­tar esta calamidad social. No podemos desconocer que se han tomado cier­tas regulaciones calculadas contra es­te apresurado fenómeno. Sin embar­go, pensamos, que se deben efectuar medidas de urgencia, pues la intensi­ficación del ciclo es evidente, y, por consiguiente, es necesario combatir­lo por los medios que se mediten o va­lúen pertinentes de conformidad con la gravedad que implica y tomando en consideración los instrumentos eco­nómicos o mercantiles que se pudie­ran presentar.

Si el aparato con categórica aparien­cia de producción se estanca por fac­tores y causas diversas, especialmen­te, como consecuencia del movimien­to de la moneda y la infatuación brus­ca o galopante interna o externa, se tie­ne que planificar con austeridad y se­veridad en lo relativo a la disminución del gasto público y otras cuestiones no menos transcendentales.

No podemos permitir el desalo­jo de la mano de obra hondureña o en particular de los intelectuales, a cam­bio de otros extranjeros perniciosos o farsantes. La fulgurante representación de los jóvenes ciudadanos, plenamen­te compenetrados del ideal de la liber­tad, acumulando una formula gradual y progresiva, unida a la grandeza, autori­dad y responsabilidad en la toma de de­cisiones, origina un proceso de trans­formación que implica un relevo ge­neracional, un alto sentido de patrio­tismo y una lucha de profunda vincula­ción con la comunidad como línea im­parcial, completa, capaz y prudente, para guardar en un estimable recinto de tiempo, la solicitada identificación de servicio y utilidad, logrando la satis­facción de las necesidades absolutas o relativas del pueblo.

Conviene destacar en este comen­tario, la intervención de las nuevas lo­calidades en la correcta investigación de la unidad por el justo beneficio y una obra de gran amplitud en un curioso contexto, encontrando así, un verdade­ro dirigente aclimatado a las urgencias de la comunidad. La vigencia de leyes contrarias al espíritu patriótico y de­mocrático del país, encuentran un re­chazo rotundo de la ciudadanía.

La dimensión de ciertas dificulta­des golpea cruelmente algunos sec­tores marginados, pero siempre hay una esperanza en la habilidad que se muestra en los márgenes de una nueva extensión por el cambio fun­damental. En un marco de fervorosa responsabilidad las halagadoras pro­mesas prometidas por los gobernan­tes deben hacerse realidad en el ex­tenso ambiente de nuestro país. To­do sea por el bienestar general, la pa­tria y la cultura.

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