“Me duele no haber llegado a la presidencia, hubiera dejado tradición de honestidad” – El País

“Me duele no haber llegado a la presidencia, hubiera dejado tradición de honestidad”

5 diciembre, 2019 | 6:20 am | Lo más reciente
“Me duele no haber llegado a la presidencia, hubiera dejado tradición de honestidad”

El presidente de la CCIC, Jorge Faraj, entregó ayer el máximo galardón empresarial “El Forjador” al banquero y cafetalero Jorge Bueso Arias.

EL BANQUERO DE GENERACIONES, JORGE BUESO ARIAS, RECIBIÓ “EL FORJADOR 2019”

SAN PEDRO SULA, COR­TÉS. Tiene 100 años de edad. Está sereno y firme para seguir trabajan­do por Honduras, haciéndolo como siempre: con honestidad.

Por su gran legado de valores y su filosofía de trabajo, el reconoci­do y querido banquero Jorge Bue­so Arias, nacido en las tierras cafe­taleras de Santa Rosa de Copán, fue condecorado ayer por la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) con el máximo galardón em­presarial “El Forjador 2019”.

Al acto solemne realizado en el Centro de Convenciones Empren­dedores, del recinto de eventos Ex­pocentro, llegaron destacados em­presarios a reconocer también la ex­celente trayectoria e intachable la­bor del empresario.

El reloj marcaba la 1:00 de la tar­de. Con alegría, satisfacción y la ova­ción de más de 600 personas, espe­cialmente del empresariado de la zo­na noroc, don Jorge Bueso Arias, re­cibió, en primer lugar, del presiden­te de la CCIC, Jorge Faraj, el perga­mino que lo acredita como “El For­jador 2019”. Dicho reconocimiento fue adornado con los colores de Ban­co de Occidente y destaca sus accio­nes en favor del fortalecimiento de la empresa privada y el desarrollo so­cioeconómico de Honduras.

Seguido de aplausos, el fundador y presidente de esta institución ban­caria recibió la estatuilla de “El For­jador”, que honra su historial de ciu­dadano ejemplar por poner en alto el nombre de Honduras. Por su honra­dez, perseverancia y espíritu de so­lidaridad.

“El Forjador” es una obra escul­pida en bronce por el artista hondu­reño Jesús Antonio Zelaya. Simbo­liza la dedicación del pueblo sam­pedrano al trabajo productivo. Sin embargo, este año se dejó de la lado la característica de origen para dar­le la merecida presea al copaneco, quien se convirtió en el décimosép­timo empresario en ser reconocido.

Los empresarios que han sido condecorados con el mismo premio posaron junto al homenajeado.

TRAYECTORIA IMPECABLE

El presidente de la CCIC, Jorge Faraj, reconoció la buena trayectoria del galardonado y comenzó su dis­curso expresando: “mi madre siem­pre me ha dicho que Dios todo lo ha­ce perfecto y es Él quien ha decidido darnos hoy la oportunidad de reco­nocer con “El Forjador” la trayecto­ria de don Jorge Bueso Arias, y tam­bién de celebrar sus 100 años de vi­da”. Prosiguió: “don Jorge hoy lo va­mos a bautizar como ‘El Forjador del Siglo’.

Faraj recordó que cuando le no­tificaron a don Jorge que la junta di­rectiva de la CCIC por unanimidad decidió reconocerlo con El Forjador, el galardonado les manifestó: “estoy muy agradecido y espero merecer­lo”.

“Don Jorge, usted merece este re­conocimiento y muchos más por­que no solo ha contribuido al desa­rrollo económico de Honduras, si­no que también es un pilar en nues­tro país al ser ejemplo de valores co­mo el trabajo arduo, la honestidad, la unidad y un empresario justo que ha tenido siempre como prioridad ge­nerar el bienestar común”, expresó Jorge Faraj.

Desde que fundó Banco de Oc­cidente en 1951, don Jorge Bueso ha cumplido en apoyar al pequeño para que sea el grande del mañana, desta­có Faraj. “Como él mismo lo ha seña­lado, su misión al ser un empresario de la banca, antes de buscar ganan­cias, fue servir a la sociedad tal co­mo lo ha hecho hasta hoy, apoyan­do al pequeño productor que soña­ba con expandir sus fincas, o al pe­queño comerciante que soñaba con agrandar su negocio”.

Asistieron el presidente de la CSJ, Rolando Argueta, y el alcalde Armando Calidonio junto a su esposa.

UNA MANO AMIGA

Muchos sueños de hondureños han sido posibles gracias a un apre­tón de manos en la oficina de don Jorge en Banco de Occidente, en Santa Rosa de Copán, donde sigue activo atendiendo a sus fieles clien­tes, expuso el presidente de la CCIC.

“Su labor ha ido más allá. Hondu­ras tuvo el privilegio que él fuera mi­nistro de Economía y de Hacienda, siendo pionero en desarrollar y apo­yar el mercado común centroame­ricano. También por varios perío­dos fue director del Banco Central de Honduras (BCH). No dudo que los hondureños perdimos la opor­tunidad de que fuera un gran Presi­dente de la República”.

Faraj sostiene que en Honduras urge que el liderazgo de don Jorge Bueso Arias sea imitado. “Con El Forjador queremos hacer trascen­der su legado para que las presentes y futuras generaciones reconozcan la buena trayectoria que él está de­jando. Hoy más que nunca, nuestro país demanda de hombres y muje­res honestos que generen confianza y que, como él, tengan credibilidad”.

“Usted, don Jorge, no solo ha sido un gran forjador del desarrollo eco­nómico del país, sino que también es un gran forjador de valores, un ciu­dadano ejemplar”.

El galardonado recibió las felicitaciones del gremio empresarial.

Rememoró que otra de las fra­ses de don Jorge cuando lo visitó en su natal Santa Rosa fue: “la empre­sa privada organizada debe siem­pre defender las instituciones, si no mandan las instituciones que han si­do creadas para defender a los débi­les, manda la fuerza. Y es entorno a su mensaje y a la situación tan difícil que enfrenta nuestra Honduras que deseo que reflexionen hoy compa­ñeros empresarios. Nuestro rol más importante es la generación de em­pleo, pero no es el único”.

Sostuvo que para generar trabajo se necesita velar por las condiciones idóneas, respeto a las leyes, transpa­rencia y un ambiente político esta­ble. “Tenemos que ser actores in­fluyentes para el fortalecimiento del Estado de Derecho. Sin instituciones solidas, confiables y sin personas al servicio del bien común, seguiremos en la ruta equivocada”.

Faraj manifestó además: “no de­bemos olvidar nunca que el sector empresarial tiene que estar plegado a los intereses del país y de su gente y no a los intereses de ningún gobier­no de turno”. Expuso que “la corrup­ción y la impunidad está destruyen­do a Honduras y todos desde nues­tra cancha debemos derrotar ese fla­gelo que tiene pobre a nuestra na­ción y destruida su competitividad, impidiendo que podamos generar más empleo”.

El empresario de la zona norte señaló que “por eso en la CCIC tam­bién nos hemos sumado al llamado de la Iglesia Católica: ¡Basta Ya!. Es momento de enfocarnos en el bien común y evitar que la brecha no si­ga creciendo entre ricos y pobres, y procurar que todos los hondureños tengan la oportunidad de transfor­mar sus vidas para ofrecer un futu­ro próspero para sus hijos. El ser hu­mano debe ser el centro de cada una de nuestras actividades y debemos dar el ejemplo desde nuestras em­presas”.

La junta directiva de la CCIC también le dio un pergamino a Bueso Arias por su destacada trayectoria.

“SIEMPRE HAY QUE ACTUAR CON HONESTIDAD”

Por su parte, el distinguido ban­quero Jorge Bueso Arias expresó su agradecimiento con Dios, quien le ha permitido llegar a sus 100 años de edad con mucha energía y ga­nas de seguir contribuyendo al de­sarrollo económico del país. Tam­bién con mucha emoción, el galar­donado agradeció a la junta directi­va de la CCIC por premiarlo y hacer­lo acreedor de El Forjador.

“Sinceramente, desde el fondo mi corazón, en mi nombre y en el nombre de mi familia, le rindo mi agradecimiento profundo y también mi agradecimiento a todos ustedes que nos acompañan en este evento”.

El banquero agradeció además a sus padres, hijos, familiares, profe­sores, a los miembros de la junta di­rectiva, funcionarios y empleados “porque nos enseñaron, dirigieron y nos acompañaron en nuestra vi­da. Sin sus enseñanzas, castigos, sus consejos y colaboración, aún críti cas, no hubiéramos podido hacer lo que hemos hecho para merecer es­te galardón”.

Aseguró sentirse confundido por el acto tan solemne y tan concurri­do “porque no esperaba tal cosa, pe­ro realmente, ojalá que lo merezca”.

En su discurso, que duró 21 minu­tos, el querido empresario expresó: “yo me imagino que la junta directi­va tomó esta decisión porque perso­nalmente y como banquero hemos forjado y apoyado a muchas perso­nas a llevar a cabo sus sueños e ideas de forjar, desarrollar y hacer crecer sus negocios y empresas, y así servir a sus familias y servir a otras perso­nas y a las comunidades”.

LA MISIÓN DEL BANQUERO

En medio de los aplausos, el con­decorado inversionista manifestó que el galardón lo recibe en nombre de todos los banqueros hondureños, quienes han apoyado a muchas per­sonas a llevar a cabo sus sueños.

“Personalmente creo que en paí­ses pequeños como el nuestro, la mi­sión final de un banquero es ayudar al desarrollo económico y social de las comunidades y al país en que se desenvuelve”.

“El forjador del siglo”, como lo “bautizó” donde Jorge Faraj, tam­bién expuso que “la confianza solo puede ganarse a través de una con­ducta correcta, que es “cumplir con nuestros deberes, cumplir con la palabra empeñada, cumplir con los compromisos adquiridos, actuando siempre honesta y de cortésmente, sirviendo a muchas personas y por supuesto teniendo buenas relacio­nes familiares. Generalmente toma tiempo ganarla, pero se gana mucho, muchísimo”.

El banquero de generaciones hi­zo un llamado a sus homólogos: “no debemos participar en negocios in­aceptables, si es que se pueden lla­mar negocios, como la extorsión, el soborno, el narcotráfico, la corrup­ción y otros que se basan en princi­pios contrarios a la moral que hacen mucho daño a la sociedad en general y que son una fuerte causa de la cri­minalidad, de la corrupción, del atra­so y de la pobreza en muchos países, incluyendo el nuestro”.

“Esto nos reduce la inversión na­cional e internacional nos reduce la ayuda y además causa la migración de muchos de nuestros conciudada­nos. Y lo que es más doloroso es que emigran personas preparadas y con mucho talento, que por la situación se nos queda fueran del país talen­tos que necesitamos acá para pro­gresar”.

Sobre su trayectoria como polí­tico expresó: “yo no busqué la can­didatura, sino que me buscaron, pe­ro perdí las elecciones – en 1970- y de la política me hice bastante a un la­do y me dediqué a los negocios, pe­ro hoy me duele mucho no haber lle­gado a la Presidencia de Honduras, por la corrupción que ha llegado a este país, porque yo si hubiera deja­do una tradición de honestidad en el Poder Ejecutivo”. Cientos se pusie­ron de pie y lo ovacionaron.


“He llegado a los 100 años por­que Dios así lo quiso y también porque tengo la conciencia tranquila. Don Jorge Faraj dice que yo hubiera sido un gran Presidente y como nadie me puede probar lo contrario, yo digo que sí”. Jorge Bueso Arias, presidente de Banco de Occidente.

“Usted, don Jorge, no solo ha sido un gran forjador del desarrollo económico del país, sino que también es un gran forjador de valores, un ciudadano ejemplar”. Jorge Faraj, presidente de la CCIC.

COMENTA ESTA NOTA