FRANCAMENTE: Con los educadores de mi patria – El País

FRANCAMENTE: Con los educadores de mi patria

26 noviembre, 2019 | 4:10 am | Columnistas
FRANCAMENTE: Con los educadores de mi patria

Ilsa Trinidad Díaz Espinoza
ilsadiaz_zelaya@yahoo.com

Siempre que se trata de evaluar la situación en que se encuentra nuestra educación, siempre sali­mos APLAZADOS, exceptuando por supuesto a los que si cumplen a cabalidad con los planes, conteni­dos y actividades educativas.

El concurso que ha ocupa­do grandes espacios en las no­ticias es el tema que ha deja­do en evidencia una vez más que el sistema educativo na­cional exige una urgente revi­sión, porque tardan tanto tiem­po en implementar nuevas dis­posiciones del plan nacional, que cuando se ponen en prác­tica ya pasaron de actualidad.

Es evidente que los cole­gios magisteriales no tienen programas de actualización y capacitación. A diario nos en­contramos con mentores que desconocen lo que es una com­putadora y menos ponerse en línea.

Pocos saben que yo soy maestra, graduada en el Insti­tuto Anna D. Bechtold y tuve maestros que dejaron huella en vida, todos ellos y ellas. Sin embargo, la vida me ha obliga­do a seguir estudiando, cono­ciendo las novedades, espe­cialmente lo que me ha toca­do vivir en la profesión que es­cogí libremente, pero con pro­fesiones anteriores me sirvie­ron de base. Ahora también los maestros tienen la oportuni­dad de convertirse en gradua­dos de la Universidad y adqui­rir hasta doctorados si ese fue­ra su deseo.

Una prueba de que los maestros tienen oportunidad de superarse la tenemos con los que trabajan en la mon­taña donde la FUNDACIÓN MERENDÓN está llevando a cabo un programa ambiental rural reconocido por las auto­ridades de Educación con al­gunas escuelas que atendemos. El año que viene continuamos con ellos y ellas, suscribimos un convenio con la Universi­dad Nacional y ¡obtuvieron su primer diplomado!

Esos dos mil docentes de que aprobaron dan una idea del bajo rendimientos de los alumnos y que se necesita una revisión urgente de las escue­las o universidades del profe­sorado. Que no nos avergüen­cen más pidiendo que les ba­jen el promedio, al igual que lo hacen para desgracia nues­tra algunos de la Universidad Nacional.

Esta sorpresa no debe desanimar a todos. Si hay un buen ministro, y dirigentes de cole­gios magisteriales que la mayoría solo se preocupa por las cuotas que reciben, pues ahora que tam­bién sean califica­dos ellos, mientras el gobierno pone como PRIORIDAD, la EDUCACIÓN.

Si le hubiéramos hecho caso a Valle y a Morazán, otra fue­ra Honduras en estos días tan difíciles, en los que sobresalen los pueblos educados.

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