FRANCAMENTE: ¡No es lo mismo, señores! – El País

FRANCAMENTE: ¡No es lo mismo, señores!

15 noviembre, 2019 | 4:10 am | Columnistas
FRANCAMENTE: ¡No es lo mismo, señores!

Ilsa Trinidad Díaz Espinoza
ilsadiaz_zelaya@yahoo.com 

Con lo sucedido en Bolivia, se escu­chan diversos co­mentarios en ra­dio, TV y otros que sumados a los miles que inundan las re­des, tratando el caso de Bolivia comparando con lo que ocu­rrió cuando tuvo que salir del poder el expresidente “Mel” Zelaya.

La situación era diferente porque aquí en Honduras ca­si todos nos conocemos. Ver ahora en la televisión o en los medios al señor Alegría que de manejar con resultados funes­tos programas del Bajo Aguán -donde se manejó mucho di­nero después de haber firma­do- ahora lo encontramos en el Congreso y le preguntamos por qué no pudo proponer un programa como como el últi­mo que propone el desarrollo ordenado de la agricultura pa­ra miles de campesinos que se han sentido abandonados, y para coordinarlo se nombra a los militares, a la SAG.

El señor Mejía, que aho­ra aparece como precandida­to liberal, aparecía al lado del expresidente Zelaya mostran­do un cheque de cien mil dó­lares que venía de Venezuela, más cien tractores, muchos sa­cos de fertilizantes, combusti­bles con Petrocaribe, etcétera, etcétera. Fue ministro y des­pués vicepresidente a su lado.

Todo eso, en el principio, era bueno. Lo que no nos gustó a la mayoría del pueblo hondu­reño es querer cambiar nues­tro sistema democrático es­tablecido en la Constitución hondureña a cambio de la po­lítica socialista del siglo 21. Ni siquiera pensamos cómo esta­ría hoy nuestro pueblo, si no hubiera existido la suficiente valentía para defendernos de la situación con lo que ha pa­sado en Venezuela. Nuestras marchas fueron pacíficas y en orden. Vamos a las elecciones, levantemos un censo y una nueva cédula identidad. Ya es tiempo de que nos responsabi­licemos de nuestro propio des­tino para hacer de nuestro país lo mejor.

Disculpen si mis líneas no gustan a algunos. Eso es porque mi lema es la verdad. Aquello es un cambio de siste­ma político, este fue al final un abandono de esa nación que tanto está sufriendo.

Preparémonos para lo que viene. Que el Congreso pro­duzca una buena ley electo­ral, un censo actualizado y to­do un proceso que es necesa­rio pensarlo bien. Dejen bien claro el tema de la reelección, lo de las mesas electorales y la garantía que vamos hacia una Honduras mejor.

Dejen de estar pensando en referéndums para revolver un pasado que, primero Dios, no volverá.

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