Taiwán, un valioso socio en la respuesta global al cambio climático – El País

Taiwán, un valioso socio en la respuesta global al cambio climático

13 noviembre, 2019 | 1:10 am | Columnistas
Taiwán, un valioso socio en la respuesta global al cambio climático

Ministro Chang Tzi-chin
Administración para la Protección Medioambiental
Yuan Ejecutivo
República de China (Taiwán) 

Las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera registrada en el Observatorio de Mau­na Loa, en Hawái, alcanzaron en ma­yo de 2019 el máximo histórico de 415 partes por millón. La Organiza­ción Meteorológica Mundial ha pu­blicado también una serie de datos que muestran que junio de 2019 fue el mes más caluroso de la historia, batiendo récords desde Nueva Del­hi hasta el Polo Norte. Tal y como Hilda Heine, presidenta de las Islas Marshall (país aliado de Taiwán) ha pedido al mundo, no vale la pena dis­cutir o debatir si el cambio climático va a llegar, porque ya está sucedien­do en estos momentos.

Como miembro de la aldea glo­bal, Taiwán se esfuerza por comba­tir el cambio climático y proteger la Tierra. De hecho, estamos desem­peñando un papel indispensable en la tarea vital de legar un medio am­biente sostenible para las generacio­nes futuras.

Como resultado de la actual si­tuación política internacional, a Tai­wán se le ha prohibido participar en la Conferencia de las Partes que se celebra bajo la Convención Mar­co de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Sin embargo, nosotros seguimos bus­cando la manera de hacer contribu­ciones a la comunidad internacional. Hemos aprobado la Ley de Gestión y Reducción de Gases de Efecto In­vernadero, estableciendo objetivos a largo plazo para la reducción de es­te tipo de gases, y hemos formulado las Directrices de Acción Nacional para el Cambio Climático, así como un Plan de Acción de Reducción de Gases de Efecto Invernadero.

También hemos elaborado un Plan de Acción del Control de la Reducción de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero que cubre los sectores de energía, manufactura, transporte, desarrollo residencial y comercial, agricultura y medio am­biente. Con una hoja de ruta clara­mente perfilada a la reducción de las emisiones nacionales de carbono, los puntos clave de este plan inclu­yen la promoción de la transforma­ción de la energía. Las ayudas a los fabricantes para que transformen sus empresas en verdes y bajas en carbono; el desarrollo del transporte verde y la promoción del uso de ve­hículos bajos en carbono; la mejora de los estándares de ahorro de ener­gía para los exteriores de los nuevos edificios; la ayuda a las granjas gana­deras para el reciclaje del biogás, y el fortalecimiento del reciclaje de me­tano de los vertederos de residuos y aguas residuales industriales. Ade­más, la aprobación de un Plan de Im­plementación del Control de Gases de Efecto Invernadero, propuesto por los gobiernos locales, muestra cómo Taiwán está respondiendo al cambio climático de forma colecti­va, desde un nivel central hasta los niveles locales.

En los últimos años, nuestro Go­bierno ha hecho significativos pro­gresos en el desarrollo del sector de las energías renovables, aplicando activamente políticas diseñadas pa­ra reducir la generación de energía procedente del carbón, aumentando la utilización del gas natural y pro­moviendo el desarrollo verde. Para 2025, esperamos que las energía so­lar y eólica produzcan 20 GW y 6.9 GW de electricidad por año, respec­tivamente. Y también estamos po­niendo en marcha numerosas polí­ticas y acciones de ahorro de energía bajo nuestro Programa de Desarro­llo de Infraestructuras con Visión de Futuro, e iniciativas similares.

Mientras, nuestro Plan de Acción de Financiación Verde se centra en áreas tales como las finanzas, la in­versión, la recaudación de fondos y la formación de talentos, apoyando el desarrollo del sector de la ener­gía verde mediante el impulso de in­centivos financieros. En términos de investigación y desarrollo tecnoló­gicos, la política de tecnología ver­de de Taiwán cubre el desarrollo, al­macenamiento y ahorro de energía y la integración de sistemas; el apro­vechamiento de materiales de futuro; la tecnología sostenible; el ahorro de energía avanzado; los sistemas inte­ligentes y áreas similares, con el ob­jetivo de involucrar a la industria con los frutos de la investigación en el mundo académico. Y desde el lan­zamiento de nuestro satélite Formo­Sat-3 en 2006, Taiwán ha acumulado más de 10 millones de elementos de datos meteorológicos que ha propor­cionado, de forma gratuita, a exper­tos e investigadores de todo el mun­do para su utilización en investiga­ciones científicas. Además, los datos recogidos tras el lanzamiento este año del satélite FormoSat-7 mejora­rán aún más la exactitud a la hora de predecir eventos climáticos severos, lo cual supondrá una gran contribu­ción a las previsiones meteorológi­cas a nivel mundial y a las acciones contra el cambio climático.

Taiwán ha reunido a las agencias relevantes del Gobierno central pa­ra formular un Plan de Acción Na­cional para la Adaptación al Cambio Climático, construyendo un sistema resistente que responda a ocho as­pectos del cambio climático: desas­tres, infraestructura básica, recursos hídricos, seguridad nacional, líneas costeras, energía e industria, agri­cultura y sanidad. En el campo de la atención médica, estamos poniendo especial énfasis en la higiene médica y en la prevención de epidemias, en la reducción de desastres y en la ca­pacidad de recuperación en caso de emergencias y desastres, salvaguar­dando así la salud nacional y dando prioridad a la protección de nuestros ciudadanos más vulnerables. En tér­minos de conservación, mantendre­mos nuestros recursos de produc­ción agrícola y biodiversidad, refor­zaremos los mecanismos de moni­toreo y alerta temprana, fortalecere­mos los sistemas de rescate y seguro en casos de desastres naturales, e in­tegraremos las tecnologías diseñadas para aumentar la resiliencia de las in­dustrias agrícola, forestal, pesquera y ganadera. También estamos ope­rando y gestionando nuestras reser­vas naturales, estableciendo sistemas de monitoreo ecológico a largo plazo y fortaleciendo la conservación y el uso apropiado de las especies nacio­nales y el material genético asocia­do. Todo ello con el objetivo de sal­vaguardar la seguridad alimentaria y establecer prácticas de agricultura sostenible que se adapten positiva­mente a los riesgos climáticos.

Según Patricia Espinosa, secre­taria ejecutiva de la CMNUCC, en­tre 1997 y 2016 ocurrieron en todo el mundo más de 10,000 incidentes cli­máticos extremos, que se cobraron innumerables vidas y destruyeron hogares. Como quiera que el mundo continúa haciendo frente a crisis cli­máticas, este problema global requie­re una solución global. Esto significa que cada persona, como miembro de nuestra comunidad global, debe par­ticipar y buscar una solución.

Es injusto que Taiwán sea exclui­do de las organizaciones internacio­nales por prejuicios políticos. Nues­tra exclusión contradice el espíritu de las convenciones climáticas im­plicadas, que instan a todas las na­ciones a trabajar de manera conjun­ta para combatir el cambio climáti­co global, e ignora tanto el concep­to de justicia climática enfatizado en el Acuerdo de París como la impor­tancia de pedir a todas las naciones que adopten acciones climáticas. Es­ta violación de la Carta de las Nacio­nes Unidas debilita nuestro marco internacional y perjudica al mundo entero.

Taiwán es un amigo responsable y sincero de la comunidad interna­cional y está dispuesto a aportar su contribución. Nos complacería com­partir nuestra experiencia en mate­rias tales como la buena gobernan­za ambiental, la prevención de de­sastres y sistemas de alerta tempra­na, la actualización de tecnologías de eficiencia energética y la innova­ción en alta tecnología y sus aplica­ciones. Nos esforzamos por hacer del mundo un lugar mejor, y cree­mos que Taiwán puede ser un socio valioso en la respuesta global al cam­bio climático.

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