En lugar de gastar, ¡prepárese para vender en esta Navidad! – El País

En lugar de gastar, ¡prepárese para vender en esta Navidad!

18 septiembre, 2019 | 4:10 am | Columnistas
En lugar de gastar, ¡prepárese para vender en esta Navidad!

Enrique Zaldívar
2050 Comunicaciones

Desde luego, pueda que le suene poco enten­dible que hable de es­to a estas alturas. Falta mucho para la temporada navideña. ¡Ni siquiera hemos llegado al Feria­do Morazánico como para ir pensan­do en Navidad!

Pero vea, como lo mencioné, “prepárese” es muy diferente a ac­tuar. Y aquí es donde propongo cambiarnos el chip. Navidad es una temporada donde hay mucho flujo de dinero, debido a que muchos se les paga un mes adicional de sala­rio. Sin duda esto activa la econo­mía. Y muchos negocios hacen de es­to una época para poder recuperar sus números, así como que esas mis­mas ventas le generen para poder pa­gar un decimocuarto mes de salario.

El hecho es que, por comprensi­ble que suene el querer una tempo­rada donde queramos sentir que nos recompensamos. Que tenemos co­mida, nuestra casa adornada y todo lo necesario para dos noches en fa­milia. Podemos multiplicar esa pla­ta que recibimos a través de contri­buir a la economía, generando tam­bién negocios.

Conozco una familia amiga, que cada temporada navideña, hace rom­popo. Y le dieron el toque mercado­lógico, ya que venden rompopo de diferentes sabores. ¿Qué hay de la gente que vende tamales? Nadie qui­ta que ellos también tienen luces en sus casas esos días y seguramente su cerdito navideño.

Pero haga la prueba. Le garantizo que jamás volverá a ver la tempora­da con los mismos ojos. En lugar de ponernos en el plano de consumis­tas, nos pongamos en el plano de em­prendedores. Sea creativo. ¡No ven­da lo que todo mundo venda! Pien­se en algo valioso y diferente. Bus­que ideas que le puedan en cantar a la gente y si puede… ¡involucre a su familia en el proceso!

Desde regalitos para los “cu­chumbos” o “intercambios de rega­los” hasta adornos para el hogar. Pa­sando por tarjetitas o envolturas de regalos a última hora. Hasta cuida­do de niños por horas (sí, hay pare­jas que no hallan con quién dejar­los), hasta servicio de mandados a última hora.

Lo que propongo es que nos su­bamos a la ola del comercio, pero en diferente manera. La misma indus­tria lo hace. Si se fijan a los produc­tos cotidianos les cambian sus em­paques y los transforman en navide­ños. ¡Todo para contagiar!

Créame que como publicistas no­sotros llegamos al 25 de diciembre saturados de la temporada. Después de tres meses de estar viendo gorri­tos navideños, saludos de Santa, y jo,jo,jo por todos lados, cuando lle­ga la fecha lo único que queremos es ir a casa y poder disfrutar ya de las delicias de la fecha. Todo esto, como les menciono, debido a que nuestros clientes se preparan con anticipación para las fechas.

¿Y usted? ¿Solo verá salir el dinero de los bolsillos? ¿O probará hacer al­go diferente? ¡Hay quienes hasta tie­nen venta de garaje esos días! El tener estas actividades extras a su trabajo sirve mucho de escuela para sus hijos, para sus familiares. Ya que usualmen­te solo sabemos quejarnos del hora­rio laboral y esperar la llegada de los feriados. Pero cuando lo ven hacer actividades comerciales con alegría, con entusiasmo ¡hay algo que se des­pierta en uno! Un gusto por también querer servir. Mi abuelita era una de ellas. Vendía desde topogigios (cha­ramuscas para los capitalinos), re­frescos, naranjas peladas y burritas.

La recompensa a este su ayudan­te no se hacía esperar. Cuando es­cuchábamos al “conero” pasar so­nando sus campanas en su carreta, sabía que tenía mi paleta de choco­late en la bolsa asegurada. ¡Aprendí que las cosas que se ganan se disfru­tan aún más! ¡Piénselo! Será diver­tido. Le garantizo que mantenernos ocupados tiene un efecto también en nuestro bolsillo, ¡dejemos de pensar en qué gastar!

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