El agua, motor ancestral de desarrollo – El País

El agua, motor ancestral de desarrollo

30 agosto, 2019 | 4:10 am | Columnistas
El agua, motor ancestral de desarrollo

Fabiola Elvir
felvir.renova@gmail.com

Desde el principio de la hu­manidad, el agua ha sido vital para todo proceso y curiosamente las civiliza­ciones más antiguas y más desarrolla­das, se establecieron a orillas de fuen­tes de agua, tal es el caso de los Sume­rios, quienes se establecieron entre los ríos Tigris y Éufrates y por otro lado los egipcios a orillas del río Nilo, donde se fundó la gran Babilonia. Dichas civiliza­ciones utilizaron el recurso agua como insumo importante para su desarrollo socioeconómico.

Dentro de la misma revolución in­dustrial, el agua jugó un rol impor­tantísimo a través del funcionamien­to de los motores a vapor. Y así po­dríamos citar más ejemplos de la im­portancia del agua en el desarrollo del ser humano.

Hoy en día, nuestro país aun cuen­ta con el preciado líquido, y entre tanto tema de actualidad nos olvi­damos del recurso que es indispen­sable para nuestra vida, para la vida del ecosistema, de los procesos pro­ductivos, la interconexión, en fin, pa­ra casi todo lo que el ser humano ha­ce y necesita para perpetuar su exis­tencia. Siendo esta una verdad irre­futable, la gran pregunta que sur­ge es: ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuán­do nuestro país tomara acciones que promuevan el uso racional, la protec­ción y conservación del recurso hí­drico? Si bien es cierto, tenemos un marco jurídico relacionado con el agua, existen vacíos aún sin resolver relacionados con la gestión y gober­nanza de este recurso.

Hoy nos enfrentamos a realida­des duras, como las pérdidas de co­secha de muchos productores en zo­nas donde las lluvias se han ausenta­do, la sequía prevalece y las semillas plantadas han muerto, dejando tris­teza y hambruna en muchas familias hondureñas; en cambio, en otras zo­nas de nuestro país, las torrenciales lluvias han inundado los campos po­niendo también en riesgo la cosecha, lo que nos deja una importante re­flexión sobre los avances que tene­mos en términos de una agricultura resiliente, se habla mucho de cam­bio climático, de adaptación, mitiga­ción, seminarios, cursos, simposios, etc., etc., pero evidentemente aún fal­ta mucho camino por recorrer.

De repente nos da­mos cuenta de que la realidad apremia las acciones contunden­tes, para que centena­res de agricultores no pierdan la semilla y con ella la esperanza de continuar dedi­cándose a la labor más noble y antigua que el ser humano desempeña “La ma­yordomía de la crea­ción”.

Fuimos creados para señorear sobre la creación, mas no para abu­sar de ella, degradarla o destruirla. Es tiempo de asumir con seriedad el tema y de promover mas acciones orientadas a la gobernanza y gestión integrada del recurso hídrico, tal co­mo se establece dentro de los objeti­vos de desarrollo sostenible el ODS 6 “Agua limpia y saneamiento”. No solo es trabajar por la disponibilidad del agua, sino también por la calidad de esta, ya que de ello depende la sa­lud de las personas.

Ante un acelerado avance tecno­lógico, donde la digitalización, glo­balización e interconexión nos abru­man, no debemos olvidar cosas tan básicas como: El agua es vida, cui­demos las fuentes de agua, es indis­pensable el uso racional del recurso, si agua, no hay vida, sin bosques, no hay agua, cada gota cuenta, etc.

Y para finalizar dejo una peque­ña frase para reflexión: “Podemos sobrevivir sin muchas cosas, menos sin agua”.

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