¿Comisiones o sueldo fijo? El esfuerzo paga – El País

¿Comisiones o sueldo fijo? El esfuerzo paga

29 agosto, 2019 | 4:10 am | Columnistas
¿Comisiones o sueldo fijo? El esfuerzo paga

Enrique Zaldívar
2050 Comunicaciones

Vaya que esa es una de las grandes preguntas hoy en día. Y la respuesta a ello denota mucho del carácter y la capacidad de la perso­na. ¡Sobre todo a la hora de una en­trevista de trabajo! Créame, ganar comisiones muchas veces es el te­rror de la gente. ¡Sí, terror! cuando todo lo contrario, puede ser la solu­ción a los ingresos que muchas ve­ces andamos buscando.

Hace poco hablaba con el gerente de una empresa que me decía: “De­jé de contratar un vendedor, que me gustaba mucho. Su perfil llenaba las expectativas de lo que andaba bus­cando y me parecía que tenía habi­lidades especiales para persuadir la gente”. Hasta que me dijo ‘Mire, deme tanto. Y yo con eso me que­do tranquilo y lo hago facturar’. Allí mismo le dio las gracias y lo pasó pa­ra una mejor ocasión.

Los incentivos en las empresas hoy están a la orden del día. Y van de acorde al cambio de los tiempos. Si usted lo piensa, en los años 50’s el gran logro para un profesional era, estudiar y trabajar. Pagarse su carre­ra universitaria, lograr ubicarse en una empresa grande o transnacio­nal. Tener ese super puesto y lue­go con el paso de los años aspirar a un retiro.

¡De eso hace cinco décadas y ese pensamiento hasta hace poco se em­pieza a cambiar! Esto con la llegada de los milleniales, la tecnología y el hecho que cada vez más gente traba­ja desde su casa, por horas y por re­sultados. Pero parte de nuestra natu­raleza humana es buscar la comodi­dad. ¡Queremos tener la certeza que sin importar que, cada quince y cada treinta recibiremos un salario!

En un artículo anterior, que es­cribí sobre los “vendedores tigres”, esta era una de las cosas que hacía la diferencia. Amaban los retos. En un sueldo fijo no hay reto. Pero créa­me, si nos gusta la adrenalina, si nos gusta ser creativos, si nos gusta po­der comprar nuestras cosas, jamás nos vamos a conformar con un suel­do fijo y debemos perderle el mie­do a ello.

Y se premia tanto esa capacidad que, por eso por lo general, el suel­do base de un vendedor es bajísimo. El sueldo base no es por si “tiene un mal mes” y no vende nada. Eso no debería pasar nunca con un vende­dor efectivo. El sueldo base es por si padece alguna incapacidad y tie­ne que quedarse en casa. ¡Al menos lo básico lo tendrá!

El problema del sueldo fijo es que puede pasar dos años y no recibir un aumento de salario. ¡Porque proba­blemente usted esté haciendo lo mis­mo, produciendo lo mismo y no exis­te motivo para pagar más, por lo mis­mo! Salvo que uno negocie su sueldo en dólares, cosa que difícilmente pa­sa. Es raro que un sueldo se ajuste por los cambios de la moneda o aumento de la canasta básica.

Un vendedor se motiva así: “Este mes necesito hacer tanta plata, pues necesito cubrir estos gastos”. “Este mes voy a superar lo que hice el mes anterior” pues si logro ese bono, se­guro ajusto para la cuota de algo. “Es­te mes voy a superar el número que hice el mes pasado, pues quiero ser en número uno en ventas”.

Amigo, toda persona que aspire a trascender profesionalmente, tendrá que tomar riesgos. Y que lo premien por su esfuerzo es uno de ellos. Pero abandonar la comodidad de un suel­do fijo y pasar a ganar por resultados es lo más cercano que hay a empren­der un negocio. ¡El día que quiera em­prender así será! Tanto vende, tanto gana. ¡Atrévase a que su esfuerzo sea quien le pague el sueldo!

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