FRANCAMENTE: Se mantiene la deserción escolar – El País

FRANCAMENTE: Se mantiene la deserción escolar

17 agosto, 2019 | 4:10 am | Columnistas
FRANCAMENTE: Se mantiene la deserción escolar

Edgardo Rodríguez
Politólogo y periodista

De acuerdo al Obser­vatorio Universita­rio de la Educación Nacional, organis­mo de la Universidad Pedagógica Nacional, unos 68 mil estudiantes hondureños desertarán de es­cuelas y colegios este año 2019 producto de la pobreza, desem­pleo, migración y violencia que prevalece en el país. Esa cifra no difiere mucho a la de años ante­riores, ya que en el año 2014 se registraron 62,938 deserciones, en 2015 bajó y se registraron 47, 813 y en 2016 dicha tasa fue de 59,354 estudiantes.

Esa deserción estudiantil del presente año en el sistema pre­básico, básico y educación me­dia es un peligro, ya que los ni­ños y jóvenes van perdiendo el interés por la educación y ese gran número de estudiantes se va quedando fuera del sistema educativo nacional y regresar a él les cuesta mucho. Honduras tiene 2.4 millones de personas entre 5 y 17 años, de ellos 547 no estudian, de esa cifra 314 ni estu­dia ni trabajan, lo que represen­ta un rezago social importante que afecta de diversas maneras al conjunto de la sociedad.

Según estudios de Naciones Unidas, Honduras, tiene el sis­tema educacional con mas pro­blemas de Centroamérica, ape­nas 32 de cada 100 estudian­tes logran terminar la primaria sin repetir grados. El más agu­do problema es que el sistema educacional básico sólo cubre al 86.5% de quienes están en edad escolar, mientras el 13.5% res­tante no puede acceder a la en­señanza.

La deserción escolar es un problema muy delicado, pro­ducto de la insuficiencia de in­gresos en los hogares de las fa­milias pobres, lo que empuja al trabajo infantil o la necesidad de este, asimismo, la escasez de recursos públicos para asistir a los estudiantes con programas especiales que eviten su salida del aula y también está el fac­tor migración forzosa de las fa­milias por causas económicas o por violencia.

Ante este panorama se ne­cesita implementar programas específicos que combatan este problema y a la vez velar porque se cumplan las leyes que exigen la obligatoriedad de que los ni­ños y jóvenes en edades esco­lares deben asistir a los cen­tros educativos. Se debe asegu­rar una educación digna, de ca­lidad y gratuita. Por otra parte, se requiere empoderar al docen­te con estrategias y metodolo­gías enfocadas a poder reducir el bajo rendimiento en los es­tudiantes, con capacitaciones continuas para poder imple­mentar las estrategias más ade­cuadas en los diferentes espa­cios pedagógicos de los centros educativos públicos.

Por otra parte, el Estado de Honduras debe continuar los esfuerzos que viene realizando para solventar los problemas de seguridad en algunos barrios populares de las dos principales ciudades, focalizando esfuerzos en las áreas en las que más ope­ran las maras o pandillas. Adi­cionalmente, es fundamental buscar alianzas con la empresa privada, con la que no conspira contra el mandatario, para ani­marlos a redoblar esfuerzos pa­ra crear nuevas fuentes de em­pleo, que ayuden a mejorar la economía del hondureño.

COMENTA ESTA NOTA