“Con los deditos cruzados” – El País

“Con los deditos cruzados”

18 julio, 2019 | 5:10 am | Editorial
“Con los deditos cruzados”

La bulla en Guatemala —aun­que igual en los corredores de la Casa Blanca– es sobre la forma cómo se la cayó a Jimmy el acuerdo con POTUS para que Guatemala fuera “tercer país se­guro”. Aunque el gobierno del veci­no país ha querido negar que el pro­pósito de la reunión fuese la firma de ese convenio, solo la suscripción de algo así de importante pudo haber justificado un nuevo encuentro entre Trump y Morales. Más cuando el gua­temalteco va de salida.

La Corte Constitucional guatemal­teca, pronunciándose sobre tres de­mandas presentadas por separado so­licitando el bloqueo, atajó las preten­siones y de paso, le aguó la cita a Jim­my con su par norteamericano. El fa­llo de los jueces fue que el Ejecutivo no podía ofrecer su territorio como “tercer país seguro” sin el visto bue­no del Congreso. Washington, a raíz de la amenaza arancelaria a AMLO ha venido presionando para que Mé­xico sea ese “tercer país seguro”. No lo consiguen del todo solo a medias. Los inmigrantes que cruzan la fron­tera solicitando asilo deben regresar a México a esperar la respuesta.

Ahora, en un giro a la traba de los migrantes, buscan que para poder solicitar asilo en los Estados Unidos antes deban pedirlo y obtenerlo de un “tercer país seguro”. En este ca­so Guatemala. La ironía es cómo ha­ría Guatemala para facilitar esa tran­ca, si muchos de los migrantes pro­ceden de la misma Guatemala. Fun­cionaría para los hondureños y los salvadoreños, pero no para los gua­temaltecos. La provisión, sin embar­go —según un artículo del New Yor­ker– era más amplia. Que cualquiera de los peticionarios de asilo, de cual­quier otro país de origen, pudieran ser enviados a Guatemala, aún cuan­do no hubiesen utilizado el territorio guatemalteco para cruzar con rumbo a la frontera norteamericana.

O sea que, aprovechando el conve­nio formulado para atajar peregrinos de los otros dos países del triángu­lo norte, con un pequeño viraje en el lenguaje, le meten migrantes de otros lugares mandándolos como refugia­dos a Guatemala. Aparte de lo ante­rior, dejando a un lado la parte jurídi­ca del convenio, o vulneración de so­beranías territoriales, lo que signifi­caría para Guatemala la manutención de tantos refugiados procedentes de varios países en procura de asilo en los Estados Unidos.

Lo otro fue el bochorno. POTUS reveló que Jimmy estaba dispuesto a firmar el acuerdo y además que cuan­do avisaron que la Corte Constitu­cional se lo impedía, fue de Washin­gton que cancelaron la reunión, con las ganas que tenía el guatemalteco de la foto opportunity. “De repente declinaron —reveló POTUS–al pa­recer por un fallo de la Corte Supre­ma (Corte de Constitucional), que no les permite firmar un acuerdo de “Tercer País Seguro” con nosotros”. “Ellos querían que se tomara esa de­cisión, me pregunto qué fue lo que ocurrió”, dijo Trump. Por supues­to que el gobierno mexicano mante­nía los deditos cruzados esperanza­do que Jimmy entregara lo prometi­do. Así el tema que colocaron en la mesa para discusión, que sea México el “tercer país seguro”, quedaría no como lo siguiente que tienen que en­tregar, sino como una opción de se­gundo plano.

TEMAS
COMENTA ESTA NOTA