Pequeños productores de café definen estrategias para evitar la ruina – El País

Pequeños productores de café definen estrategias para evitar la ruina

11 julio, 2019 | 4:10 am | Columnistas
Pequeños productores de café definen estrategias para evitar la ruina

por Paula RAMÓN

Para dimensionar el deterioro eco­nómico de los pequeños caficul­tores por la caída de los precios, Juan Esteban Orduz, representan­te de los cafeteros colombianos en Estados Unidos, explica que en 1982 el jeep usado en los cultivos costaba el equivalente a 8.200 li­bras de grano. En 2019, más de 27,000.

El tema está en el centro del segun­do Foro Mundial de Productores de Ca­fé que se realiza este miércoles y el jue­ves en Campinas, interior de Sao Paulo, para dar visibilidad a los precios inter­nacionales y definir estrategias como la de suprimir intermediarios, acercando a consumidor y productor, en una suer­te de “uberización del café”.

“Los más de 25 millones de familias de pequeños productores en el mundo tienen costos de producción cada vez más altos e ingresos cada día más ba­jos”, denunció al iniciarse el evento en un comunicado el presidente de la red intercontinental de organizaciones de pequeños productores ecológicos (SPP Global), Nelson Camilo Melo Maya.

Según él, con los precios actuales de mercado, el valor de una taza de café es de 2.6 dólares, de los que llegan a los productores solo unos 2.5 centavos de dólar, menos del 1%.

El primer foro, organizado en 2017 en Colombia, se centró en la sustenta­bilidad económica de la producción. La nueva edición se abrió con la presenta­ción de un estudio del economista Je­ffrey Sachs sobre cómo mejorar los in­gresos.

– Migración o cultivos ilícitos como alternativas –

Los precios del café se definen en Nueva York y su derrumbe ha impac­tado a los caficultores, al punto de que muchos venden a pérdida.

Con una caída de hasta 90% en su poder adquisitivo, pequeños produc­tores de regiones como Centroaméri­ca o los Andes han comenzado a aban­donar sus cafetales y a emigrar.

“Y algunos productores no han en­contrado otra alternativa que el culti­vo de productos ilícitos”, señaló el co­municado de SPP Global.

“En Colombia, el gobierno ha apoya­do mucho a los caficultores, pero en ge­neral pierden dinero y su calidad de vi­da está bajando dramáticamente. ¿Qué pasa cuando dejan de cubrir sus necesi­dades básicas?”, se preguntó Orduz en entrevista telefónica con la AFP.

“El tema de precios está pasando a ser casi una crisis humanitaria. No te­nemos números, pero adonde quiera que vas te dicen que están con el agua hasta el cuello”, agregó.

En Brasil, José Marcos Magalhaes, presidente de Minasul, una cooperati­va que exporta a 25 países desde Minas Gerais (sudeste), dice que casi la mitad de los 8,000 miembros asociados traba­jan a pérdida y que los despidos ya son una realidad.

En 2016, la libra de café se cotiza­ba a 1.5 dólares en promedio, pero este año tocó el mínimo histórico en más de una década: 86 centavos de dólar. Los precios se recuperaron parcialmente y rondan 1.2 dólares por libra, en parte debido a la expectativa de un invierno severo en Brasil, pero para muchos si­gue siendo insuficiente.

– Reequilibrar la cadena –

Brasil y Colombia totalizan casi la mitad de las exportaciones mundia­les de café, en tanto que los mayores consumidores son Europa y Estados Unidos. Colombia pidió la semana pa­sada que el precio base se establez­ca en 2 dólares por libra para cubrir los costos de producción y garanti­zar el lucro del caficultor. En parale­lo, también hay conversaciones con los compradores. “Unos están dis­puestos a revisar, otros quieren con­tinuar pagando lo que la bolsa diga”, señala Orduz.

Los participantes en el foro quieren discutir igualmente acciones de trans­parencia y de simplificación de la ca­dena productiva, estableciendo un ca­mino más directo que garantice el lu­cro del caficultor. “Para que la oferta continúe, es necesario reequilibrar la cadena y queremos que eso ocurra de forma democrática”, dice Magalhaes.

Orduz resalta que los productores tienen que lidiar igualmente con las consecuencias del cambio climático. “Cuando el patrón de lluvias cambia, eso le cuesta plata a alguien”, subraya.

El representante dice escuchar con frecuencia la frase “Siento tu dolor”, cuando discute el tema con otras vo­ces del sector.

“Pero yo, que hablo con los cafi­cultores, ahora les respondo: ‘No, no lo sientes, mi dolor lo siento yo’, y si no hacemos nada, entre el cambio cli­mático y la indiferencia de la mayor parte de la industria, dejaremos a mi­llones de productores en el camino”.

 

 

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