La indiferencia está cobrando vidas – El País

La indiferencia está cobrando vidas

10 julio, 2019 | 5:10 am | Editorial
La indiferencia está cobrando vidas

A estas alturas cuando se está reportando en todo el territorio cifras más que alarmantes de casos sospechosos de dengue. Por ejemplo, más de 943 casos de dengue se han detectado en Atlántida y de ellos cinco son casos de dengue grave, así como dos fallecimientos, siendo La Ceiba y Tela las ciudades con mayor incidencia de la enfermedad. El número de casos empezó a subir en abril de 2019, y por la semana epidemiológica 23 (junio 2-8), se ha notificado un total de 11,436 casos, de los cuales 7,395 (64.7 por ciento) eran casos de dengue sin signos de advertencia y 4,041 (35.3 por ciento) eran casos graves. Hasta el momento, 63 personas se reportaron fallecidas, de las cuales 33 son confirmados por el laboratorio (1.55 por ciento de mortalidad). Durante este mismo período, 12 departamentos (66.6 por ciento de todo el país) reportaron una mayor incidencia de dengue. En vista de esta situación, el 14 de junio el Gobierno de Honduras declaró una emergencia de salud en estos departamentos.

Los departamentos más afectados son Cortés (4,200 casos), Yoro (1,083 casos), Olancho (855 casos) y Santa Bárbara (643 casos). Si sumamos los 1,042 casos reportados en la región metropolitana de San Pedro Sula, vemos que el 75 por ciento de todos los casos reportados hasta la fecha se encuentran en la zona noroccidental (8,647/11,436 casos)

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), Honduras presenta el 77.5 por ciento de los casos de dengue notificados en América.

En vista de estos datos, la estadística fría y cruel entrega el veredicto real de nuestro problema con los criaderos de mosquitos Aedes aegypti (y otras especies de estos insectos que son vectores de otras enfermedades) de los cuales no somos capaces de entender que esa misma falta de interés y apatía es lo que está provocando tanto luto por esta causa. Las víctimas más notorias son los pacientes en los extremos de edad, niños y adultos mayores, siendo quienes pagan los platos rotos.

Deben ser aseadas y hacer un efectivo control de plagas en casas, patios, talleres, negocios, mercados, así como la poda de solares baldíos que incluso en las zonas de clase media alta en nuestra ciudad son prácticamente intocables al parecer porque pertenecen a personas pudientes y no hay autoridad que les conmine a hacer el respectivo aseo y poda de los mismos. Más parecen locaciones para una película de aventuras, dan miedo puesto que los vecindarios resultan afectados con esta epidemia con visos de dramatismo.

Indiferentes la población y las autoridades para poner orden. De nada sirve que el esfuerzo que hace el Gobierno a través de sus secretarías y organismos hagan tremendos esfuerzos. La alcaldía ha formado brigadas para el combate a los mosquitos, sin embargo, la misma no se interesa por obligar a los dueños de solares a mantenerlos limpios y aseados. Es un todo, es algo integral el combate a este flagelo.

Solo es de deducirlo, si nos interesa de verdad jamás entraría epidemia alguna, es un mal permanente la apatía. Despertemos y pongamos todos manos a la obra para resolver el asunto o nos quedaremos dormidos y no despertaremos jamás. En cada uno de nosotros está la decisión.

 

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