Tenebroso repunte – El País

Tenebroso repunte

8 julio, 2019 | 5:10 am | Editorial
Tenebroso repunte

En las últimas semanas hemos notado con mucha preocupación la frecuencia de accidentes vehiculares con saldos, por demás, trágicos.  Por ejemplo, el mes pasado en El Porvenir ocurrió uno con un saldo de seis fallecidos. En los accesos o salidas de nuestras ciudades también se recurre a la imprudencia o impericia de los conductores al provocar tragedias inenarrables.

Esto ocurre en todos los rincones de nuestro país. En Choluteca, en la carretera que conduce a Guasaule, dos personas perdieron la vida tras impactar con su motocicleta en un vehículo que iba a velocidad considerable. Solo el primer trimestre de este año un total de 274 personas fallecieron a causa de accidentes de tránsito en Honduras del 1 de enero al 6 de marzo del 2019, según un informe preliminar del Observatorio Nacional de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (ONV-Unah), el 82% eran hombres cuya edad oscilaba entre los 26 a 61 años. El principal tipo de accidente que ocasionó la muerte fue por atropello, seguido por colisiones y despistes o distracciones que por lo general va de por medio el uso de aparatos telefónicos inteligentes.

En todo esto llama la atención que por lo general se trate de personas en plena edad productiva y en la plenitud de sus facultades. ¿Qué sucede en la cabeza de los conductores cuando creen que nuestras carreteras son autopistas de alta velocidad? Para nadie es extraño que cada mañana se encomiende a Dios por las imprudencias y temeridad de los conductores de transporte de pasajeros, que realmente pareciera que a las autoridades no sea un tema que les interese mucho. A esto hay que agregar la pincelada de los malos tratos de los ayudantes que aparentan andar fuera de sus cabales, al lanzar palabras soeces a sus colegas que encuentran en el camino haciendo además gestos obscenos con sus manos y cuerpos.

Es como una espera tensa en donde nos preocupa quiénes son las próximas víctimas en el siguiente accidente, las personas que conducen deben mentalizarse que vivimos en un país que no tiene carreteras diseñadas para el desarrollo de la velocidad de vehículos de alta gama. Por otro lado, en la mayoría de los accidentes se ha encontrado vestigios de envases de bebidas alcohólicas en los restos inservibles de los vehículos implicados. Ese es otro factor ya que cualquiera puede creer ser la misma persona al consumir bebidas espirituosas, nada más equivocado ya que la trasmisión nerviosa es más lenta y los reflejos, por lo tanto, se volverán también lentos, además de la distorsión de la percepción.

Sugerimos en primer lugar a todos los conductores por prudencia, no la indiferencia consabida y aparente para denotar valor. Prudencia a todos sin excepción. Se debe hacer un análisis, ejercitar el pensamiento para que salga a relucir el sentido común para prevenir tragedias. Si acaso, se debería tener un conductor designado para poder retornar sanos y salvos. Y a las autoridades de Vialidad y Transporte a ponerse más las pilas, a interesarse más en estos temas sin ningún tipo de excusas. No siempre se cubrirá al cien por ciento, pero con la actitud de aplicar todo el peso de la ley para prevenir óbitos, eso es lo que, además, esperamos.

 

TEMAS
COMENTA ESTA NOTA