La sombra de una dura infancia persigue a Pavón – El País

La sombra de una dura infancia persigue a Pavón

6 julio, 2019 | 5:55 am | Deportes
La sombra de una dura infancia persigue a Pavón

LA SOMBRA DE UNA DURA INFANCIA PERSIGUE A PAVÓN

El gran ídolo futbolístico de nuestro país, la “Sombra Volado­ra”, el jugador que todo niño qui­siera ser, el de los autos lujosos y los trajes de moda, tuvo una infan­cia muy dura y triste.

El goleador histórico de nues­tra Selección Nacional y la estrella de varios clubes de México, Italia, España y los Estados Unidos, sin olvidar al Real España de Hondu­ras, fue entrevistado en el progra­ma “Detrás del Balón” de la cade­na Univisión, donde trabaja como comentarista deportivo.

A continuación, algunos pasa­jes de su relato…

“El fútbol lo traía en mi sangre, mi padre era futbolista, él es de na­cionalidad costarricense, él llegó a Honduras en los 70’s y fue un gran goleador por lo que supe, fue figu­ra en el fútbol tico, lo que hizo en Honduras fue espectacular con el Marathón de San Pedro Sula. Des­pués sé de la relación que tuvo con mi madre y ahí nace Carlitos Pa­vón”.

“A los cinco, seis, siete y ocho años recuerdo mis comienzos en la calle (jugando fútbol), con mis amiguitos. Pero luego yo fui un gi­tano en mi vida, así me recuerdo, como un gitano. Mi madre cuan­do yo tenía ocho años se fue bus­cando el sueño americano, como lo hace la mayoría en nuestros países, entonces yo me quedé con ciertas personas en Tegucigalpa, espe­cíficamente con una mujer que era amiga de mi madre que se lla­ma Norma Valladares, tenía solo ocho añitos y estuve viviendo con esa señora seis años y fue una eta­pa muy amarga de mi vida, fueron seis años que hablaba por teléfo­no con mi madre, bueno eran car­tas, en los 80’s no había teléfonos, pero fueron seis años horribles en mi infancia”.

Aquí junto a su madre, Blanca Pavón Macedo.

Doña Norma es la esposa de Jorge “El Indio” Urquía, también ex futbolista y que a medida pasó el tiempo, su situación se volvió más difícil ya que ellos tenían a un hi­jo, Jorge, dos años mayor que él, y que soñaba con ser futbolista y es­taba formándose con las reservas del Olimpia, pero se presentó una circunstancia atípica que terminó de arruinarlo todo. “Él (Jorge) iba a las clases de fútbol del Olimpia y yo lo acompañaba, éramos amigos, vivíamos juntos, era como un her­manastro. Entonces lo iba a ver ju­gar todos los días y de tantas veces que lo acompañé resulta que un día faltaba un jugador, era la categoría de 8 a 12 años, el profesor me lla­mó a mí y de una me fui a poner de delantero (risas) y comencé a ha­cer goles, pero eso resultó muy du­ro para mí porque me comenzó a gustar”. “El entrenador me estaba escogiendo más a mí que a mi her­manastro, entonces a doña Norma eso no le gustaba y comenzaron los conflictos, ya no me dejaba acom­pañar a Jorge, pero el entrenador insistía y fue a la casa a solicitar que fuera a jugar, pero ella me truncó todo, me dijo que no me movía de ahí y que era la encargada de mí, yo era un niño, fue algo fuerte”.

Gracias al cazatalentos Sergio Amaya, firmó con Real España.

“Yo no quería estar con esa se­ñora, yo hablé con mi mamá y le di­je que no quería estar ahí. Entonces decidí irme de esa casa y marchar­me adonde mi madrina en San Pe­dro Sula”.

“Al principio sentí un cambio diferente, mi madre habló con mi madrina, le contó lo que había pa­sado y los primeros meses fueron cordiales. Ella tenía dos hijos y yo con 15 años ya sabía lo que quería y el fútbol era mi pasión, yo tenía de­cidido ser futbolista”, dijo.

“Tiempo después Pavón se fue a probar al Olimpia, pero no tuvo éxito, y desde la capital fue “resca­tado” por el buscatalentos de Real España, Sergio Amaya, quien le dio cinco mil lempiras para que firma­ra con la Máquina.

El jugador brilló en varios clubes de México, Italia y España, y fue compañero de Davd Beckham en LA Galaxy.

SERGIO AMAYA LO FICHÓ

Sacó un contrato ahí mismo, me dijo que firmara para ser parte del equipo y yo ni lo leí, solo lo firmé. Me dio una bolsa de papel y adentro habían cin­co mil lempiras, en ese enton­ces era una fortuna para mí”.

 34 GOLES anotó en el Atlético Zelaya, quitando el título de goleador histórico al “Buitre” Butragueño.

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