El impacto de las altas temperaturas – El País

El impacto de las altas temperaturas

13 junio, 2019 | 4:10 am | Columnistas
El impacto de las altas temperaturas

Fabiola Elvir
felvir.renova@gmail.com

En estos días hemos experimentado un incremento abrupto de la temperatura a lo largo y ancho del territorio nacional. Ya quedaron atrás las pláticas de corredor con el fresco viento soplando a nuestro alrededor. Hoy vivimos una temporada en la que el viento sopla, pero en lugar de refrescarnos, nos fatiga; cual masa de aire caliente. El reflejo de los rayos solares hace aún más difícil el desarrollo de las actividades al aire libre.

Esta elevada temperatura trae consigo consecuencias en todas las áreas. Por ejemplo, incrementa el consumo de energía eléctrica para climatizar ambientes, mayor consumo de agua en la producción agrícola, debido al incremento en el metabolismo de las plantas, además en los frutos se pueden producir manchas o quemaduras de sol reduciendo su calidad.

Y qué decir del bajo desempeño de las labores agrícolas, cuando los agricultores sofocados buscan desesperadamente la sobra de un árbol para hidratarse y tomar aliento, debido a lo extenuante de su labor. Y como si eso fuera poco el daño a la piel ocasionado por los rayos ultravioleta está a la orden del día; el agotamiento, cansancio, debilidad y mareos son entre otros los síntomas que se experimentan por la exposición a elevadas temperaturas. En algunas zonas de nuestro país, durante la noche se requieren estrategias creativas para burlar el calor extremo y de ese modo lograr el merecido descanso.

Ante este escenario, debemos hacer uso de todas las alternativas que tenemos para mitigar este impacto en nuestra vida cotidiana. En ese sentido es oportuno mencionar que es urgente plantar árboles que nos brinden sombra y protección, es prioritario hacer uso del recurso agua de forma racional, para no agotar su existencia, necesitamos educar a la población para que se mantenga bien hidratada consumiendo agua limpia en cantidades adecuadas, el uso de sombrillas, sombreros, gorras, carpas, debe ser una costumbre en el día a día para evitar exponernos directamente a las inclemencias climatológicas.

Una vez más, debemos poner sobre la mesa la necesidad de crear e implementar estrategias que nos permitan afrontar las nuevas tendencias del clima, ya no es como antes, donde el verano y el invierno estaban bien marcados en el calendario, eso ha quedado atrás y ahora es tan solo un recuerdo.

Para frenar o revertir esta tendencia es necesario que ¡todos hagamos algo!, seamos responsables de cuidar y mejorar nuestro ambiente, procurando respetar la naturaleza, sembrando árboles para cosechar bienestar, cuidando las fuentes de agua para preservar la vida, siendo honestos y haciéndonos cargo de nuestros desechos.

¡No dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy! Pues nuestros descendientes no merecen heredar un futuro desértico, sin el verdor de la esperanza y la productividad de nuestra tierra. Anímate y en medio de la ola de calor, activa el gen del compromiso y contribuye a mejorar tu entorno con acciones que promuevan el bienestar común. Para finalizar recuerda que una sincera sonrisa, puede refrescar aún el más caluroso día.

 

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