Dominación legal del Estado – El País

Dominación legal del Estado

12 junio, 2019 | 4:10 am | Columnistas
Dominación legal del Estado

Ernesto Alvarado Reina
Abogado y Notario
ernestoalvaradoreina@hotmail.com

En un determinado régimen constitucional, se dan una serie o sucesión de acontecimientos de capital importancia, ubicados en un lugar singular y en una época de auténtica modernización. El pensamiento político se concreta con hechos y no palabras. La visión tiene que ser pureza ideológica en una plataforma que tolere y acepte la diversidad de pensamientos, mismos que no impiden el desarrollo económico, social, político, educativo, cultural y otras ramas o materias de interesante cualidad.

El poder político se desarrolla bajo el esbozo democrático mediante la voluntad de la mayoría popular expresada dentro del orden jurídico y en lo extenso del territorio nacional.

La sobresaliente autoridad del Estado hondureño es un atributo esencial que no puede ser compartido por otros, por su calidad de ser una parte superior de carácter independiente. Existe un vínculo de unidad originaria a lo interno de los individuos y las grandes colectividades que forman una nación. En manifiesto conflicto entre las fuerzas del pueblo en cardinal reclamo de sus derechos y el cumplimiento de las plantadas razones a la salud y la educación en forma gratuita, es decir, sin costo alguno, consigue que prevalezca la sabiduría, la justicia y la equidad. Nuestra población tiene una vertical facultad adquirida, con sacrificio, esfuerzo y disciplina.

En términos sencillos, la soberanía como mando supremo no puede ser establecida como una venta legalizada en pedazos del todo o parte del territorio nacional.

El Estado hondureño ejerce su dominación y jurisdicción en el suelo, subsuelo de su territorio continental e insular, espacio aéreo, mar territorial, zona contigua, zona económica exclusiva y plataforma continental, sin desconocer los tratados y convenciones internacionales, suscritos y ratificados oportunamente por el Congreso de la República.

La potestad significa la influencia de gobernar y poner en ejecución las propias leyes, emitidas con las atribuciones correspondientes, motivo por el cual no es posible un proyecto y ejercicio de corriente reflexión y pensamiento de admisión, que provenga de una administración pública distinta a la que tenemos los hondureños, los extranjeros no pueden participar en esta delicada y compleja diligencia por características de la pronta y delicada resolución de los asuntos. La soberanía es calidad de dignidad de mando y particularidad especial que está sometida al control del gobierno, no es permisible la intromisión de personas extranjeras en el imperio y reconocimiento de los derechos y garantías constitucionales.

Nuestra nación ejerce dominación en su carácter de ser una sociedad organizada, con su propia forma de gobierno, dictando sus leyes imponiendo su imperio sin limitaciones en la extensión que tiene nuestro territorio, cuyo carácter es indivisible. En suma, la suprema autoridad del Estado no se discute y rivaliza en combates estériles. La persona humana es el fin supremo de la sociedad y del estado. Todos tienen la obligación de respetarla y protegerla. Para garantizar los derechos y libertades reconocidos en la Constitución, créase el Comisionado de los Derechos Humanos. La Organización, prerrogativas y atribuciones del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos será objeto de una Ley Especial Artículo 59 de la Constitución de la República, 1982.

Hay que desconocer y repudiar todos los actos que atenten contra la soberanía nacional, quebranten y sean contrarios a la Constitución de la República y demás las leyes, son repudiables, manteniendo el Estado en su apreciable dominación, bajo el imperio de un genuino régimen de derecho, empero, atendiendo los reclamos justos del pueblo.

La expresión de un símbolo innovador merece una cordial atención. Las ramas de Salud y Educación son esquemas primordiales que no pueden aislarse por su relación popular.

 

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