El discurso de Bukele - El País

El discurso de Bukele

3 junio, 2019 | 5:10 am | Editorial
El discurso de Bukele

Sobre el discurso de la toma de posesión de Bukele, habría que felicitarlo porque salió del evento, donde otros se ven obligados a exponer un plan de acción o de gobierno, hablando muy por encima de lo específico. Y aún así a la gente que concurría a la celebración no pareció importarle, ya que le aplaudían a cada momento. Los medios de comunicación locales fijaron su mirada más en lo que dejó por fuera que en lo que dijo. Esto es lo que comentan: “En el discurso no figuraron palabras como ‘pandillas’, ‘inseguridad’, ‘TPS’ ni ‘democracia’. Tampoco fue mencionado ningún partido político; ni los partidos que ya han ocupado el Ejecutivo; ni el partido con el que Bukele compitió en las elecciones, “GANA”; ni el otrora movimiento y ahora partido con el que Bukele más se ha identificado: “Nuevas Ideas”. Destacan que “quien haya esperado que el presidente diera cifras —solo mencionó una, el total de la población que vive en territorio salvadoreño o en el extranjero– para establecer metas a la gestión de gobierno iniciada ayer quedó defraudado”.

 

A contrario sensu quienes lo alaban sostienen que “el discurso de Bukele no fue un discurso técnico, sino un discurso para inspirar esperanza en su gobierno: “Lo que quería era fortalecer políticamente su mandato, dando un mensaje, como de esperanza, como conciliador, llamando a la unidad”. “Bukele no confrontó, pero sí apeló a los sentimientos de la audiencia con historias basadas en la familia, su familia o la de quienes le escuchaban: “Piensen en un niño, una niña, un joven, la persona más cercana a ustedes, un niño, un joven, una niña, piensen en esa persona. ¿Acaso no merece lo mejor para su futuro? ¿Acaso no merece la mejor educación, la mejor salud, tener seguridad, poder caminar libre en las calles? ¿Acaso no merece un país del que se pueda sentir orgulloso de sus padres?”

A las alusiones a la vida familiar, sumó las alusiones religiosas y finalizó con una su discurso: “Nadie se interpondrá entre Dios y su pueblo para poder cambiar El Salvador”. Estos son otros extractos de su alocución: “El Salvador es un país que ha sufrido mucho y lo hemos tenido que reconstruir. A partir de ahora no seré solo el presidente de los que votaron por mí, de un partido, sino de los diez millones de salvadoreños, entre ellos los tres millones que están fuera de esa nación”. “Durante toda nuestra historia, nos ha tocado, en más de una ocasión reconstruir nuestras ciudades después de los terremotos, hemos sobrevivido guerras, hemos sobrevivido gobiernos corruptos, hemos salido adelante a pesar de todo”.

“Ahora se alza un nuevo día para nuestra nación, vamos a reconstruir nuestra patria. En este futuro que está cerca, nadie podrá decir que El Salvador sigue siendo un territorio donde reina la corrupción, la violencia o la exclusión social”. “Tenemos solo cinco años para ser de El Salvador un ejemplo para el mundo con la ayuda de Dios y con el trabajo de todos nosotros”.

“Prometo buscar inversión, garantizar que el país crezca y que por primera vez en la historia tener un gabinete paritario, es decir el mismo número de hombres y mujeres, seleccionados por sus capacidades y por su excelente hoja de vida.”

“Ahora voy a decir algo que hace mucho tiempo debió haber sido dicho: ahora el poder está en sus manos, en las manos de todos (…) Se los he pedido humildemente en muchas ocasiones, y hoy lo vuelvo a hacer: No me dejen solo”. “Mi papá me enseñó que la justicia es para todos o no sirve, que la honradez es poder mirar de frente a cualquiera, me enseñó que hiciera lo que hiciera, que pasara lo que pasara, siempre tendría que estar del lado del pueblo”.

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