Se niegan a enterrar niño porque creen que está vivo - El País

Se niegan a enterrar niño porque creen que está vivo

26 abril, 2019 | 4:30 am | Lo más reciente
Se niegan a enterrar niño porque creen que está vivo

ES EL SEGUNDO CASO QUE SE PRESENTA ESTE AÑO

CONCEPCIÓN DEL NORTE, SANTA BÁRBARA. La incertidumbre y el asombro se han apoderado de la comunidad de Las Flores, en Concepción del Norte, debido a que en las últimas horas se presentó el caso de un niño que murió y luego revivió, según familiares y vecinos que estaban presentes en el entierro del menor. Se trata de Elmer Oseas Manzano Romero, de 22 meses.

Según Elena Romero, madre del niño, éste empezó a sentirse mal de salud el lunes. Tenía fiebre, decaimiento, vómito y falta de apetito, por lo que ese mismo día acudió al médico de la comunidad.

“Lo llevé al centro de salud. El doctor me dijo que había que inyectarlo. Me especificó que mientras la reacción de la medicina hiciera efecto me fuera al parque, estuve en el parque y luego me regresé donde el médico para que me revisara nuevamente al niño porque se me estaba poniendo aguado. ‘Es reacción del medicamento’, me dijo”, relató la acongojada madre.

Siguió contando que se regresó a su casa y en horas de la noche el menor presentó “cansancio” por lo que rápidamente se lo llevó al municipio de Trinidad. Ahí los especialistas le explicaron que su hijo estaba intoxicado debido a la cantidad de medicamentos que había recibido anteriormente, por lo que le recetaron una dosis para contrarrestar los efectos de la medicina que había provocado ese malestar.

La madrugada del martes el niño de casi dos años “empezó con un desatino”, por lo que lo llevó al hospital de Santa Bárbara, donde nuevamente fue inyectado. Allí le dijeron que no sabían qué enfermedad tenía el pequeño Elmer, por lo que lo remitieron al hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula, donde falleció horas más tarde. Aquí le dijeron que la criatura murió por intoxicación.

“Me lo dieron y fui a comprar el ataúd. Lo eché en la caja y el niño estaba vivo. Nosotros lo destapamos para verlo cuando ya iba a ser enterrado y entonces el niño empezó a mover las manos y empezamos a orar por él. Movía las manitas y volvió el calor de su cuerpo. Un muerto no se calienta. Al niño me lo dieron drogado de tanto medicamento”, dijo Romero.

Añadió que no enterrará a su hijo hasta que “se ponga duro” o exhale mal olor o, por lo contrario, se pare de la cama donde se encuentra. El miércoles, después de asumir que el menor presentaba signos vitales, decidieron llevárselo a su casa nuevamente, y ya lleva más de 48 horas desde que los médicos lo declararon muerto.

Los padres del menor están en constantes oraciones, ya que quieren que su hijo se levante.

Hasta el momento no ha llegado ningún médico a la casa para revisarlo, por lo que la familia está a la espera que lleguen a atender al niño. Desde el miércoles que iba a ser enterrado han llegado muchos pastores a la vivienda para hacer “cadenas de oración” por el menor.

Algunos de estos líderes religiosos afirman que este es un mensaje que Dios está mandando a la humanidad para que busquen una vida más espiritual. Las historias referentes al tema son muchas. Algunos curiosos se han trasladado desde sitios lejanos para ver al niño.

Otros vecinos y amigos cercanos argumentan que el infante le ha apretado la mano a pastores que oran por él y unos dicen que sienten el pulso y su mollera palpita. Familiares y amigos se oponen a que el menor sea enterrado y manifestaron que seguirán apoyando a los padres que se niegan a creer que su vástago está muerto, ya que afirman que el niño hasta ha llorado y ha movido partes de su cuerpo. Dicen que también suda.

Cabe señalar que en febrero del presente año, en el barrio El Salitre del municipio de El Negrito, Yoro, se reportó un caso similar. Se trataba de un menor de 18 meses de edad, que según sus familiares y vecinos había muerto inexplicablemente en cuatro ocasiones, volviendo a la vida en igual número de veces, hasta que finalmente fue enterrado.

A la vivienda llegan vecinos, familiares y pastores para orar por el nilño.

“No lo voy a enterrar hasta que mi hijo esté duro o mire que se descomponga, cómo voy a enterrar a mi hijo vivo, aquí lo vamos a tener hasta que se levante, primero Dios”. Elena Romero, madre.

“El niño sigue lo mismo, lleva más de 48 horas y no tiene ninguno síntoma de descomposición. Él no está morado, por eso no será enterrado”. Rubén Manzano, padre del menor.

“Estamos orando que sea Dios quien haga la obra en él, porque Dios es el único. Este es un mensaje que nos manda a la humanidad, porque la gente no cree en la palabra de Dios”. Olga Rodríguez, pastora.

“A un pastor mi sobrino le apretó la mano cuando oraban por él y abrió los ojos. Él tiene la piel intacta, está como dormido, el volvió de la muerte”. Vicente Romero, tío.

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