Hondureño catalogado como el preso más guapo en EEUU – El País

Hondureño catalogado como el preso más guapo en EEUU

5 abril, 2019 | 11:30 pm | Internacionales
Hondureño catalogado como el preso más guapo en EEUU

Jeremy Meeks acumula más de 354 mil suscriptores en redes sociales.

MANDA INTERESANTE MENSAJE A JÓVENES

ESTADOS UNIDOS. Un hondureño identificado como Jem-k grabó un vídeo desde una cárcel de Estados Unidos, en la que se encuentra desde hace 9 años, en el cual manda un consejo para no hacer tonterías que lo lleven a pri­sión y no involucrarse en hechos violentos.

“Jem-k un preso en el mundo real”, es el nombre del canal don­de el hondureño se desahoga des­de una prisión “mi objetivo es po­derles mostrar la realidad de aquí adentro, para que reflexionen an­tes de cometer un error”, asegura.

El reo era muy pequeño cuando emigró en busca del “sueño ameri­cano”, y fue detenido por un robo a mano armada en 2009. Ahora for­ma parte de un programa de reinser­ción, y está estudiando dentro de la cárcel; además de ser considerado como “el preso más guapo del mun­do”, influencer y futuro cantante.

En su vídeo en la cuenta de Fa­cebook quiere alertar a los jóvenes de las consecuencias de cometer un delito y demostrar qué está listo pa­ra reintegrarse a la sociedad.

También con el mismo nombre (que son las iniciales de sus cuatro hijos), publicó parte de su historia: “llevo casi 9 años preso, se dicen fá­cil, pero no ha sido nada fácil, tam­poco me siento orgulloso de andar gritando a los 4 vientos que soy un convicto, pero no puedo hacer na­da al respecto”.

“Es un récord que me quedará en mi nombre por el resto de mi vida, ahora bien, talvez no pueda limpiar mi nombre; pero me sien­to con la capacidad, la madurez y la sabiduría precisa para poder lim­piar mi cara, mi integridad y mi co­razón. Soy una persona que nun­ca he justificado mis errores, de los cuales soy responsable, y los estoy pagando conscientemente, también quiero aclarar, que no he matado, no he violado”.

“Fui joven e inmaduro quise aparentar quien no era, quise te­ner lo que no era para mí, quise comerme el mundo y estas fueron las consecuencias. ¿Qué aprendí de todo esto? Aprendí que no nací para ser malo, aprendí que la pri­sión no es para seres humanos que piensan con coherencia, aprendí que esto no es para personas con propósitos y objetivos en la vida”.

“Sobre todo aprendí que en la sociedad hay mucha gente más pre­sa que los que estamos en una pri­sión, personas que viven solo por vivir; sin sueños, sin metas y sin una vida propia. Son los que siempre te van a señalar y tratar como lo peor, sin darse cuenta que la boca habla de lo que está hecho su corazón. Y para terminar yo no le debo nada a la sociedad porqué ya lo estoy pa­gando, gracias a Dios por darme for­taleza y seguir sonriendo en la ad­versidad”. MEDIOS

 

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