FRANCAMENTE: ¿Tendremos agua para el 2050? – El País

FRANCAMENTE: ¿Tendremos agua para el 2050?

5 marzo, 2019 | 4:10 am | Columnistas
FRANCAMENTE: ¿Tendremos agua para el 2050?

Ilsa Trinidad Díaz Espinoza
ilsadiaz_zelaya@yahoo.com

Los hondureños por fin estamos comenzando a darnos cuenta de la importancia del agua en nuestras vidas. Desgraciadamente, Honduras a pesar de su abundante riqueza de recursos hídricos y naturales que, por cierto, no hemos sabido cuidar como se debe, está siendo calificada como la segunda ciudad a nivel mundial más afectada por el cambio climático, antes de Bangladesh.

Las Naciones Unidas están proyectando hacia el año 2025 que 1,800 millones de personas vivirán una drástica falta de agua llegando a dos tercios de la población mundial para el 2050 o antes. Cada día, afirma UNICEF, mueren 3,800 niños por enfermedades propiciadas por la falta de agua y saneamiento en sus viviendas. Este problema agravado por el cambio climático nos obliga a proteger urgentemente los recursos hídricos que aún conservamos.

El próximo 22 de marzo se celebrará nuevamente el DÍA MUNDIAL DEL AGUA a pesar de que el gobierno ha decidido adoptar una política especial para enfrentar el medio ambiente. Falta más concientización en toda la población y la participación activa en la consecución de fondos que las ciudades desarrolladas han dedicado para proteger el recurso agua especialmente.

Sería importante que la celebración en honor y agradecimiento a Dios por el agua fuera precedida por una serie de actividades y programas por regiones y municipios que pudieran dedicarse a ver la realidad del entorno que los rodea hasta la identificación del más pequeño “fildiche”, como dicen nuestros campesinos y luego tomar acciones prácticas y concluyentes para enfrentar el peligro que toda ya las puertas de muchas de nuestras ciudades.

San Pedro Sula está en deuda, pues a pesar de ser la Capital Industrial del país y estar cruzada por varios ríos, no cuenta con una planta de tratamiento para las aguas residuales y sus desechos sólidos. Tampoco hay control obligado para los desechos industriales. Afortunadamente, el gobierno local está tomando medidas para apoyar a otras organizaciones voluntarias y empresas privadas que han conformado una Alianza por la Conservación Hídrica de la ciudad y especialmente de El Merendón, considerado el gran pulmón de la ciudad. El agua de la ciudad está privatizada, pero aún no cumple con el abastecimiento de áreas alrededor del casco urbano de la gran ciudad. Estamos a tiempo todavía de librar a nuestra ciudad de una crisis mayor.

En Tegucigalpa, teniendo recursos hídricos no ha sabido conservarlos como es debido. La deforestación y el incremento desordenado de su población ha invadido sus montañas más altas que impiden la captura del agua de las nubes y su clima está cambiando rápidamente.

La mayoría de la población consume agua contaminada, proveniente de depósitos de agua que no ofrecen la mayor seguridad. Esa situación se agrava cuando la más leve lluvia produce severas inundaciones. Lo mismo ocurre en otras ciudades como Choluteca, donde la falta de agua ya se siente aumentada por la sequedad de su río y por las grandes explotaciones agrícolas.

Y así, cada ciudad tiene su historia, es tiempo ya de empoderarnos de ella, y ponernos a trabajar juntos para salvar el futuro de estas y futuras generaciones.

 

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