FRANCAMENTE: Salvemos el Infop, la universidad del pueblo - El País

FRANCAMENTE: Salvemos el Infop, la universidad del pueblo

8 febrero, 2019 | 4:10 am | Columnistas
FRANCAMENTE: Salvemos el Infop, la universidad del pueblo

Ilsa Trinidad Díaz Espinoza
ilsadiaz_zelaya@yahoo.com

En estos días se está hablando mucho del Infop: soluciones drásticas por un lado, propuestas inocentes por algunos, rechazo cerrado de actuales dirigentes, desfase en  tecnología y organización interna.

Lo que sí es cierto es que después de muchos años de funcionar, la institución necesita renovarse, ponerse al día con la innovación y el emprendimiento, actualizando de las distintas carreras que durante años le han permitido ser la única opción gratuita para los jóvenes en diversos, oficios y carreras que han servido para producir profesionales y personas entrenadas en  una diversidad de oficios y destrezas que son indispensables para el desarrollo de la nación como un país en crecimiento.

Al pasar de los años han apoyado la profesionalización de entrenadores y maestros en talleres de carpintería, barbería y estilistas. También en Mecánica Automotriz, Electricidad, Construcción Civil, Electrónica, Mecatrónica, Electricidad, Mecánica General, Mecánica Industrial, Biométrica, Refrigeración, Computación, Cocina, Restaurante, Diseño Gráfico, Bellas Artes, cursos de inglés y matemáticas, etcétera.

En la Fundación Merendón, que me honro en presidir, nos ha servido de mucho el Infop en el desarrollo agrícola, y sus maestros entrenadores. Gracias a ellos cuando nos dispusimos a desarrollar un curso de Agroforestería sembrando cacao (ya llevamos las 200 hectáreas y pronto vamos a producir chocolate con las primeras cosechas).

Nuestros pobladores de El Merendón que viven cerca de las cuencas del Palmar, Manchaguala y Río Frío, han recibido entrenamiento gratuito para nuestros proyectos de agricultura orgánica y organización de Mypimes. Ellos han llegado y solo se les da el transporte.

A estas alturas, nos han proporcionado cursos de organización administrativa, agricultura orgánica, conservación de suelos y de cuencas, injertación, preparación de abonos e insecticidas orgánicos, siembra de frutales como el limón, protección del café, poda y vamos a necesitar principios de comercialización e industrialización de los productos como el plátano, nance, limones y pronto entraremos con el aguacate.

Pero es verdad que la institución como tal pudiera haber innovado y revisado sus propuestas frente a una sociedad cambiante entusiasmada con el emprendimiento y la innovación, y con los requerimientos que sus aportantes del sector privado están exigiendo.

De allí, que es urgente una revisión de los contenidos que ofrece la institución en sus diversos programas, una mejor promoción de los mismos, renovar la escala de enseñanza que tiene, elevando a un grado superior lo nuevo, lo que la juventud de la ciudad y la empresa privada como parte de su sostenimiento exige.

El Congreso Nacional y la gente que trabaja con ilusión y buena fe dentro del Infop, la empresa privada y los trabajadores del campo y la ciudad deben reunirse para salvarlo, despojarlo de toda contaminación política partidista, separar la parte administrativa de lo técnico y en fin modernizarlo, como la única universidad del pueblo que debe asegurar hoy más que nunca su futuro.

Adelante con el Infop.

 

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