Pobladores recibieron felices las ayudas - El País

Pobladores recibieron felices las ayudas

6 diciembre, 2018 | 8:20 pm | Nacionales
Pobladores recibieron felices las ayudas

LA PAZ. El Gobierno del presidente Juan Orlando Her­nández sigue llevando esperan­za a hondureños menores y adul­tos con discapacidad a través del programa Honduras para Todos, el cual ya ha llegado a 144 munici­pios del país.

La primera dama, Ana Gar­cía de Hernández, en nombre del mandatario hondureño, vi­sitó recientemente el municipio de La Paz, donde entregó ayuda y compartió con varios compa­triotas que fueron beneficiados mediante dicho programa. “Las ayudas solidarias que entrega­mos en el marco del Día Interna­cional de Personas con Discapa­cidad incluyen sillas de ruedas, bastones, andadores, muletas y colchones antiescaras con una in­versión que alcanza los 175,000 lempiras”, dijo la esposa del pre­sidente Hernández.

Prosiguió diciendo que con el programa Honduras para To­dos se está visibilizando al sector discapacidad. “Por su situación en sus hogares nuestros compa­triotas muchas veces permane­cieron escondidos, invisibiliza­dos y por fin un Gobierno los to­ma en cuenta”, subrayó.

Resaltó que el presidente Her­nández busca una Honduras in­clusiva, porque “ante Dios todos somos iguales; queremos crear conciencia en todos los hondu­reños a ser solidarios porque en un segundo, por un accidente o enfermedad, nos puede cambiar

la vida”, indicó García de Her­nández.

LANZAMIENTO

La Primera Dama anunció a las personas con discapacidad y sus familiares que esta semana el presidente Hernández lanzará el sistema Mi Empresa en Línea, a través del cual podrán llenar di­gitalmente -vía internet- todos los requisitos para emprender sus propios negocios y además acceder a financiamientos para que puedan crear sus microem­presas, como pulperías.

García de Hernández anunció que en los próximos tres años el programa Honduras para Todos llegará a los 298 municipios del país.

“En esta época de Navidad los invito a ser solidarios y a es­tar más cercanos con sus familia­res con discapacidad; bríndenles cariño y comprensión”, añadió.

“Mi vieja silla de ruedas es­taba dañada, ya no podía desplazarme, pero gracias a Dios ahora puedo andar por todas las calles de La Paz”.  Ángela García, beneficiaria

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