Recalentamiento de líneas pudo ocasionar incendio - El País

Recalentamiento de líneas pudo ocasionar incendio

8 agosto, 2018 | 9:20 am | San Pedro Sula
Recalentamiento de líneas pudo ocasionar incendio

El personal bomberil estuvo más de 24 horas en la exportadora de café realizando labores de enfriamiento, para luego inspeccionar todas las fuentes de energía.

El Cuerpo de Bomberos mane­ja como hipótesis que el incendio ocurrido el pasado lunes en la ex­portadora de café Molinos de Hon­duras se pudo haber originado por el recalentamiento de las líneas eléctricas.

Los apagafuegos permanecie­ron desde las 2:00 de la tarde del lunes hasta las 4:00 de la tarde de ayer porque hicieron una minucio­sa inspección en el plantel ubicado en la Avenida Nueva Orleans.

Jorge Turcios, jefe de la Ofici­na Técnica de Prevención y Segu­ridad Contra Incendios (OTPSCI), expresó que “estamos revisando las fuentes de calor, que es lo eléctri­co, para ver qué podemos deducir acerca de este incendio”.

Sostuvo que “pensamos que el incendio se debió a algún recalenta­miento en las líneas por alguna so­brecarga. Cuando revisamos algu­nos sistemas vimos un ramal eléc­trico y lo hemos descartado, pero ahora estamos inspeccionando las lámparas”.

Recordó que en los informes que han hecho, estando en la bode­ga, no hay reporte de cortocircui­to y enfatizó que lo que han halla­do es recalentamiento de las líneas.

Explicó que en este caso, los alambres se calentaron porque es­tán sobrecargados y eso hizo que con facilidad la cubierta del cablea­do, que es plástico, se haya des­prendido y la chispa que cayó so­bre los sacos ocasionara el voraz incendio.

El jefe de esta dependencia bomberil aconsejó a todas las em­presas sampedranas hacer un man­tenimiento periódico en las líneas eléctricas para evitar ese tipo de ac­cidentes, especialmente en épocas de calor intenso.

A la empresa Molinos de Hon­duras solo se presentaron ayer po­cos empleados, quienes revisaron el café que deben exportar.

“Ese grano se mojó y se afectó por el humo. Todavía no sabemos a cuánto ascienden las pérdidas”, dijo un empleado.

El día del incendio varios em­pleados se unieron para ayudar a los apagafuegos a extinguir las lla­mas que dejaron inservible la bo­dega en donde se guardan los sa­cos de yute.

Fueron más de 30 los bombe­ros que acudieron a las instalacio­nes para controlar las llamas que duraron varias horas.

El lunes, una unidad permaneció hasta altas horas de la noche en las instalaciones.
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