DLCN: la “crispy” ya se distribuye en escuelas

Viernes 12, Enero de 2018 | 5:30 am | San Pedro Sula
DLCN: la “crispy” ya se distribuye en escuelas

Su venta se da especialmente en la Costa Norte: Roatán, Tela, La Ceiba y San Pedro Sula. Niños y mujeres serían utilizados por maras y pandillas para llevarla al consumidor.

“Lo’ maliantes quieren kri­ppy, krippy, krippy, krippy, kri­ppy, To’a las babys quieren kush, kush, kush, kush, kush, Lo’ gansters quieren krippy, krippy, krippy, krippy, krippy”.

Aunque muchos padres de fami­lia no lo crean, esta es la letra de una de las canciones del famo­so rapero puertorriqueño Beni­to Antonio Martínez Ocasio, co­nocido como Bad Bunny. Y lo más probable es que muchos de sus hijos la escuchen sin adver­tir de qué se trata, señalan ofi­ciales de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN).

La fuente reveló a diario EL PAÍS, que tenían información de que la “crispy” o “krippy kush”­de la que habla el artista en es­ta canción del género reguetón, está siendo consumida por los hondureños desde hace unos ocho o nueve meses. Lo que es peor: muchos menores tienen acceso a ellas en escuelas y co­legios.

El miércoles anterior las au­toridades capturaron a dos su­puestas distribuidoras del alu­cinógeno en el barrio El Benque de San Pedro Sula. A las muje­res les hallaron parte de la dro­ga adherida al cuerpo y otra en bolsas plásticas.

Ellas serían las primeras ven­dedoras detectadas en el ámbito local. Fueron identificadas co­mo Karla Patricia Serrano Ca­rranza (30) y Antonia Sofía Ca­siano Ponce (29).

Algunos consumidores anó­nimos indicaron que el operati­vo policial generó que muchos escondieran su “mercancía”, de modo que ayer no era posi­ble adquirirla.

Uno de los informantes, qui­zás sin imaginar el daño que la droga puede causar en su cere­bro, comentó que la “crispy” es mejor que la marihuana común, “porque la loquera dura cuatro horas y se siente que le duerme el cerebro”.

Dijo que la peligrosa droga, la identifica porque “es más ver­decita”.

ZONAS DE DISTRIBUCIÓN

La droga estaría costando unos 100 lempiras y es ofrecida en bolsitas de colores llamativos.

La fuente de la DLCN ma­nifestó que “hemos observado que hay una mutación en cuan­to al consumo, porque ahora por ejemplo están usando lo que es la crispy, que es una droga más refinada. Han dejado de lado la marihuana normal y pasaron a distribuir esta”.

El precio de la primera ron­da los 100 lempiras; el de la ma­rihuana tradicional está entre 50 y 60 lempiras.

La diferencia entre las dos es el tratamiento que se le da a la planta. En el caso de la “crispy” es elaborada en laboratorio y la otra es cultivada al natural. Respecto a la “crispy”, expre­só que se fabrica “bajo un mayor control, tienen un invernadero, extraen la hoja de la planta y le dan un tratamiento especial”.

Agregó que “no es como cuando se compra marihuana, que en el puro que le dan le po­nen todo. Allí va la raíz, el cora­zón, el tallo, todo revuelto, has­ta la semilla”.

Las personas que compran el estupefaciente pueden pedir de su “sabor” favorito. Aquí, en pleno “armado” de un porro.

En las nuevas “variedades” hay un mayor refinamiento. Se sabe que el THC, el alucinógeno del cannabis, en una planta nor­mal es de entre 3 y 6%, pero en la “crispy” puede quintuplicarse.

La policía tiene información que se distribuye especialmen­te en la costa norte. “Roatán, La Ceiba, Tela, San Pedro, zonas costeras, donde hay bastante movimiento de dinero, alegría y fiesta”.

En San Pedro Sula se vende “donde hay un alto consumo de marihuana, cocaína, estos son el barrio El Centro, Medina, Sun­seri, Cabañas, Cabañitas, Con­cepción, Rivera Hernández, son zonas bien marcadas, ya que las maras y pandillas se han dividi­do el territorio, por decirlo así, de la línea para abajo es tuya y para arriba es de nosotros”.

NIÑOS Y MUJERES

El experto informó que la droga es más distribuida en cen­tros nocturnos, “porque traba­jan de noche y laboran damas”. En su mayoría quienes la ofrecen son niños y mujeres, que son utilizados por las ma­ras o pandillas.

“Todo el dinero que se reco­lecta a nivel de narcomenudeo es de esas estructuras crimina­les”, dijo el informante. Confirmó que esta clase de drogas ya están siendo consu­midas por escolares y colegia­les. “El problema que tenemos es que en la sociedad nuestra ya estamos marcados y filtra­dos por las maras y pandillas, que son las que dominan esas zonas”.

Dijo que se está trabajando para revertir la venta de drogas en escuelas y colegios. “Recuerde que es una ciu­dad bastante grande y hay que cubrir todos los sitios”. La falta de recursos los limita en brin­dar una respuesta más precisa al problema.

Advierten a los padres de familia que tengan más cuidado con sus hijos, pues estas nuevas drogas son en extremo adictivas.

Sostuvo que los centros edu­cativos más expuestos a la ven­ta de droga son los públicos, que están más cerca de los merca­dos. También en sitios contro­lados por estructuras crímina­les “donde poco o nada puede hacer un maestro para evitarlo, porque sabe que si hace algo to­marán represalias en su contra”.

IDENTIFICADOS

Manifestó que ya tienen luga­res identificados donde se dis­tribuye y que están indagando para ejecutar operativos.

La Mara Salvatrucha (MS- 13) y la pandilla 18 son los que tienen “acaparado” el mercado, pues son los que conocen el ma­nejo del narcomenudeo. Señaló que para evitar que el problema se siga agudizando, el enfoque debe ser no solo de la policía sino del Estado.

Hay que “adoptar políticas que vayan encaminadas a com­batir este flagelo. Hay tanta gen­te que viene deportada y que son los que más saben de dro­ga, porque han aprendido a ha­cerla en Estados Unidos y al no encontrar trabajo, vienen acá a producirla”. Agregó que ellos “hacen lo más fácil, no debe ser así, debe­rían buscar un trabajo digno, pe­ro ellos se van por lo más fácil”, reiteró.

“Hay cuestiones que deben tomarse a nivel de país para combatir estos delitos. Hay que unirnos todos como sociedad”. Al ser consultado respecto a las edades de los consumido­res, dijo en tono de preocupa­ción, que “se asustaría si se lo digo, porque hay niños de 9 y 10 años que la fuman; jóvenes, adolescentes y de edad adulta, también”.

CREAR CONCIENCIA

Las autoridades señalaron que ya tienen denuncias de centros escolares y próximamente podrían ejecutar operativos.

“La Dirección de Lucha Con­tra el Narcotráfico ha imple­mentado medidas en cuanto a prevención, realizando capaci­taciones en escuelas y colegios, tanto privados como públicos, para que los niños y adolescen­tes no consuman drogas. Se ha estado trabajando en ese senti­do con el objetivo de crear con­ciencia en ellos”.

Pidió a los progenitores “que cuiden a sus hijos, que vean lo que están haciendo, se trata de protegerlos, porque a veces ellos no tienen conciencia de lo que es bueno y malo”.

Aseguró que la policía se­guirá luchando para disminuir el impacto, pero “necesitamos que los padres hagan su parte también. La sociedad lo necesi­ta, Honduras lo necesita”.

Solicitó a las familias “ser ga­rantes y vigilando que ellos es­tén en clase, en casa, y saber con quiénes salen, que sean respon­sables, que traten de regular los medios de comunicación, el in­ternet, porque es una puerta que se usa para cosas buenas, pero también puede ser para el mal”.

Además, demandó “tener cuidado con las tendencias mu­sicales, que lo que los cantantes inducen es al consumo de estu­pefacientes. Lo hacen pública­mente a la vista y paciencia de todos, los invitan a consumirla y nadie hace nada, en cuanto a ese tema”.

Afirmó que esto “no es ajeno a nadie, pues todos han escucha­do lo que es la droga krippy kush en el género trap de Bad Bunny, el Conejo Malo”.

FUMADOR DE CRISPY

“Es una droga muy común, igual que la mota normal, pero le pega hambre, sueño, aunque si se despabila, no,” refirió un jo­ven fumador de “la madre de to­das las drogas”: “crispy”, la últi­ma adicción que se ha apodera­do de la mente de cientos de jó­venes hondureños que la están consumiendo, según la policía.

Considerada una droga “gourmet”, tiene un efecto po­tente, de sabor placentero cuan­do se fuma y se siente un olor agradable que no se puede de­tectar, comentan los expertos.

Vestido con un par de yines, camiseta blanca y zapatos tenis, el fumador explicó que “si us­ted la fuma para que le dé sue­ño, mejor no lo haga.”

El secado de esta droga es el ideal, por lo que se enciende rápidamente. Los efectos pueden durar hasta cuatro horas.

¿Y cuántos años tienes de consumirla?

“Ja, ja, ja… Si yo me pusiera a contarlos, ja, ja ja, ja, toda la vi­da… desde los 12 años. Yo traba­jaba de cargador en el mercado y mire yo he volado p…”.

¿Tienes hijos? Rápidamente el hombre de unos 24 años de edad, contestó: “Sí, tengo un hi­jo…” Su mirada se perdió en el reducido espacio de la pulpería donde accedió a contestar las preguntas de EL PAIS.

Su mirada triste parecía dar vida a las experiencias doloro­sas de su adolescencia… “la cris­py me ha cambiado la mente en el sentido que ahora me persi­guen las mujeres…” sonríe y mi­ra fijamente.

“A las güirras les encanta echarse un porro de crispy ja, ja, ja… las pone calientes de una, y ellas ya fumadas piden lo que quieren que uno les haga porque la droga les pierde el cerebro”.

“Para no votar el humo porque son 100 pesos”, inhalan hasta de la brasa, dijo uno de los fumadores.

CÓMO SABER SI SU HIJO LA CONSUME

La Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico apuntó algu­nas señales que podrían indi­car consumo de drogas entre los jóvenes. Entre ellas está el ausentismo en la casa y en clases; la pérdida de objetos y de dinero en la vivienda; cam­bios de actitud y de conducta.

En cuestiones físicas hay que poner atención al enrojeci­miento en los ojos. También notar si se molesta constan­temente o pone excusas pa­ra todo.

“Tenemos que estar más pen­dientes de ellos. A veces por cuestiones laborales los des­cuidamos y eso genera pro­blemas. Sus amistades se convierten en su nueva fami­lia y esa familia los induce a los vicios”, dijo un oficial.


El tráfico del alucinógeno en el país fue confirmado por las autoridades tras la captura de Karla Serrano y Antonia Casiano.


Las féminas detenidas portaban esta nueva clase de marihuana adherida al cuerpo y otra parte en bolsas plásticas.


Ayer, algunos consumidores manifestaron que no había venta del alucinógeno tras la detención de dos distribuidoras.
COMENTA ESTA NOTA