El legandario “Dream Team”, cambió el baloncesto y hoy todavía es recordado

Sábado 12, Agosto de 2017 | 8:02 pm | Deportes
El legandario “Dream Team”, cambió el baloncesto y hoy todavía es recordado

“Dream Team”: apenas dos palabras bastan para nombrar al equipo de baloncesto de Estados Unidos que maravilló al mundo durante los Juegos Olímpicos que Barcelona organizó en 1992, hace 25 años.

Aquel conjunto, que ganó con holgura la medalla de oro, desató una pasión global por el baloncesto, sobre todo entre los jóvenes jugadores en ese momento. Un dato podría servir para ilustrarlo: si en 1992 la NBA contaba solo con 23 extranjeros, la temporada pasada la cifra era de 113, procedentes de 41 países distintos.

“Llevamos el juego a una escala mundial”, explica Charles Barkley, uno de los integrantes de aquel equipo de ensueño. “Hablé con Tony Parker, con Manu Ginobili, con Dirk Nowitzki. Su amor por el baloncesto empezó con el ‘Dream Team'”.

Nowitzki, por ejemplo, tenía 14 años cuando aquel quinteto de estrellas, en el que sobresalían Michael Jordan, Magic Johnson y Larry Bird, arrasó en la ciudad española. La fascinación fue inmediata y dura hasta hoy. “Desde entonces, siempre fui un gran fan”, dice con entusiasmo juvenil la estrella alemana de la NBA.

Nowitzki recuerda la “gran experiencia” de ver al “Dream Team” por la televisión. “Cómo los jugadores sentados en el banco rival disparaban con sus cámaras fotográficas mientras sus compañeros intentaban tapar a Michael Jordan… ¡Era increíble!”

Michael Jordan.

“Aprovechaban cada error, eran como una máquina que no paraba. En general, fue una experiencia increíble, impresionante”, cuenta Stephan Baeck, que jugaba en esa selección alemana que fue aplastada por 111-68.

Ese extraño placer, el de ser superados por un equipo de época, lo sintiteron todos los rivales del “Dream Team” en Barcelona. En la ciudad catalana, el baloncesto olímpico contaba por primera vez con las estrellas de la NBA.

Antes, solo estaban permitidos los jugadores de otras ligas distintas a la de Estados Unidos, que hasta Seúl 1988 participó con universitarios.

El “Dream Team” reunía varias generaciones: la de los 80, con Magic Johnson y Bird; la pujante camada de nuevas superestrellas, con Jordan y Barkley como grandes representantes; precisos tiradores como Chris Mullin, y pívots legendarios como Patrick Ewing y David Robinson.

“Larry no era rápido y apenas podía saltar, pero te podía dejar noches sin dormir”, lo describió una vez James Worthy, estrella de Los Angeles Lakers y uno de los rivales que más lo sufrió.

“Miraba a la derecha, estaba Michael Jordan. Miraba a la izquierda, estaba Charles Barkley o Larry Bird”, recuerda Johnson. “No sabía adónde debía lanzar la pelota”, agrega. En el torneo, EEUU ganó todos sus partidos con un promedio de 44 puntos de ventaja. Ante Croacia, en la final, el marcador fue 117-85.

Magic Johnson.

Pero el espectáculo ocurría igualmente fuera del campo, con los jugadores del quinteto hospedados en un hotel de lujo y no en la Villa Olímpica. “Nunca viajé con una banda de rock”, dijo Brian McIntyre, entonces vicepresidente de la NBA. “Pero debió haber sido así viajar con Los Beatles”.

Jordan y compañía se paseaban por La Rambla entre los gritos de los aficionados, mientras un helicóptero volaba sobre el autobús del equipo y francotiradores vigilaban el hotel. “Fue lo más divertido que me pasó”, afirmó “Air Jordan”, que acabaría su carrera con seis anillos de la NBA.

El equipo estadounidense obtendría los oros posteriores hasta Atenas 2004, cuando la “Generación Dorada” argentina se interpuso en el camino de un quinteto que ya no era de ensueño.

Estados Unidos recuperó el título después, aunque con un poco de más dificultad: dos finales reñidas ante España (118-107 en Pekín 2008 y 107-100 en Londres 2012) y una más holgada ante Serbia (96-66) el año pasado en Río.

Sin embargo, ningún oro brillará tanto como el de aquel “Dream Team” deslumbrante e inspirador. (DPA)

Scottie Pippen y Michael Jordan.
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